"No tengo ninguna necesidad de robar; yo trabajo y soy agricultor", declaró Eduardo Ale
El hijo del "Mono" Ale fue arrestado el jueves a la noche, porque se le imputa un intento de arrebato producido en "La Bombilla". La fiscala María de las Mercedes Carrizo pidió su detención, que deberá resolver la jueza de Nucci. La versión del sospechoso
15 Octubre 2011 Seguir en 
"No tengo ninguna necesidad de robar, porque yo trabajo y soy agricultor". En la oficina de la Fiscalía IX, Eduardo Said Ale esgrimió ese y otros argumentos, luego de que le imputaran un violento intento de arrebato producido el jueves a la noche en "La Bombilla". Sin embargo, la fiscala María de las Mercedes Carrizo no le creyó, y solicitó que el hijo de Angel "Mono" Ale fuera detenido. Ahora, la jueza Emma Lidia de Nucci deberá resolver el futuro procesal del joven de 19 años.
A las 20.10 del jueves, María Belén estaba volviendo a su casa, luego de haber terminado con la rutina de ejercicios en el gimnasio. La joven, de 25 años, iba caminando por la zona de Paso de los Andes y España, cuando vio que un chico de cabello ondulado, buzo con capucha roja y una gorra blanca la miraba con atención. "No sospeché nunca que fuera un delincuente", dijo Belén ante los investigadores. Por eso, ella siguió su camino, hasta que sintió un fuerte tirón del lado derecho. "¡Soltá! ¡Soltá!", gritaba el ladrón. "Como me sujeté del bolso, el individuo tiró con todas sus fuerzas, así que me caí y me arrastró por el suelo", añadió la víctima en su declaración policial.
El arrebatador no logró su cometido. Resignado, trató de escapar; sin embargo, un grupo de vecinos trató de hacerle frente. Según el parte oficial, el muchacho sacó entonces un arma de fuego, les apuntó y, cuando vio que los había amedrentado, siguió con su huida.
Asustada, María Belén les contó a unos policías del área investigativa de la seccional 6ª lo que había ocurrido. Entonces, un equipo al mando del oficial principal Sergio Juárez y del comisario Ramón Quinteros salió a buscarlo.
En calles Uruguay y Manuel Alberti, los agentes vieron a un joven que era parecido al que había descripto la víctima. "¡Alto, policía!", gritaron los uniformados. Entonces, según el parte oficial, el muchacho comenzó a correr, se metió a una casa de pasaje Julio Corso al 1.200 y cerró el portón. "Suele frecuentar el barrio, pero lo conozco de vista", comentó la dueña de casa en su declaración policial. Y añadió que estaba vestido tal como había dicho María Belén.
La propietaria les dio permiso a los agentes para que entraran a su vivienda; allí, según el informe oficial, estaba el muchacho que venían persiguiendo; sin embargo, indica el parte, se había sacado el buzo y la gorra. En la comisaría, el sospechoso fue identificado como Eduardo Said Ale.
Ayer a la mañana, el joven fue llevado a la sede penal de Tribunales para declarar. "Niego el hecho por el cual se me acusa", dijo el hijo del "Mono". "No tengo nada que ver -agregó-. Yo venía de jugar al fútbol de Central Norte con mis amigos Gonzalo, Juan Enrique y Gabriel, y nos paramos en la puerta de la casa de Carlitos, que es amigo de Juan Enrique, que es la casa de donde me sacaron (después los policías)".
Según Eduardo Ale, los agentes lo abordaron y sacaron una escopeta. "Entonces, yo me metí adentro junto con mis dos amigos, siendo que a mí me sacan a las cachetadas", dijo el joven, asesorado por el abogado Cergio Morfil. Luego, los investigadores le mostraron las ropas y el bolso que habían sido secuestrados. "Estos elementos me los pusieron al lado mío cuando me tiraron al piso", dijo Ale. Después, aseveró que no tenía en su poder armas de fuego. "Estoy dispuesto a hacer una rueda de reconocimiento", añadió el hijo del "Mono".
Pese a su versión, la fiscal Carrizo pidió que el joven fuera detenido. Ahora, resta ver qué contesta la jueza de Nucci.
A las 20.10 del jueves, María Belén estaba volviendo a su casa, luego de haber terminado con la rutina de ejercicios en el gimnasio. La joven, de 25 años, iba caminando por la zona de Paso de los Andes y España, cuando vio que un chico de cabello ondulado, buzo con capucha roja y una gorra blanca la miraba con atención. "No sospeché nunca que fuera un delincuente", dijo Belén ante los investigadores. Por eso, ella siguió su camino, hasta que sintió un fuerte tirón del lado derecho. "¡Soltá! ¡Soltá!", gritaba el ladrón. "Como me sujeté del bolso, el individuo tiró con todas sus fuerzas, así que me caí y me arrastró por el suelo", añadió la víctima en su declaración policial.
El arrebatador no logró su cometido. Resignado, trató de escapar; sin embargo, un grupo de vecinos trató de hacerle frente. Según el parte oficial, el muchacho sacó entonces un arma de fuego, les apuntó y, cuando vio que los había amedrentado, siguió con su huida.
Asustada, María Belén les contó a unos policías del área investigativa de la seccional 6ª lo que había ocurrido. Entonces, un equipo al mando del oficial principal Sergio Juárez y del comisario Ramón Quinteros salió a buscarlo.
En calles Uruguay y Manuel Alberti, los agentes vieron a un joven que era parecido al que había descripto la víctima. "¡Alto, policía!", gritaron los uniformados. Entonces, según el parte oficial, el muchacho comenzó a correr, se metió a una casa de pasaje Julio Corso al 1.200 y cerró el portón. "Suele frecuentar el barrio, pero lo conozco de vista", comentó la dueña de casa en su declaración policial. Y añadió que estaba vestido tal como había dicho María Belén.
La propietaria les dio permiso a los agentes para que entraran a su vivienda; allí, según el informe oficial, estaba el muchacho que venían persiguiendo; sin embargo, indica el parte, se había sacado el buzo y la gorra. En la comisaría, el sospechoso fue identificado como Eduardo Said Ale.
Ayer a la mañana, el joven fue llevado a la sede penal de Tribunales para declarar. "Niego el hecho por el cual se me acusa", dijo el hijo del "Mono". "No tengo nada que ver -agregó-. Yo venía de jugar al fútbol de Central Norte con mis amigos Gonzalo, Juan Enrique y Gabriel, y nos paramos en la puerta de la casa de Carlitos, que es amigo de Juan Enrique, que es la casa de donde me sacaron (después los policías)".
Según Eduardo Ale, los agentes lo abordaron y sacaron una escopeta. "Entonces, yo me metí adentro junto con mis dos amigos, siendo que a mí me sacan a las cachetadas", dijo el joven, asesorado por el abogado Cergio Morfil. Luego, los investigadores le mostraron las ropas y el bolso que habían sido secuestrados. "Estos elementos me los pusieron al lado mío cuando me tiraron al piso", dijo Ale. Después, aseveró que no tenía en su poder armas de fuego. "Estoy dispuesto a hacer una rueda de reconocimiento", añadió el hijo del "Mono".
Pese a su versión, la fiscal Carrizo pidió que el joven fuera detenido. Ahora, resta ver qué contesta la jueza de Nucci.







