La Legislatura sancionó ayer dos leyes mediante las cuales le permite al Poder Ejecutivo efectuar contrataciones directas por un importe de unos $ 107 millones, con dineros que provienen de la Nación.
Aunque en ambos casos se realiza la salvedad de que previamente debe efectuarse un cotejo de precios, se elude el proceso licitatorio.
Los opositores votaron en contra porque, según afirmaron, la licitación es una obligación legal y hace a la transparencia del acto público.
Los oficialistas, en cambio, aprobaron ambas iniciativas arguyendo que deben darse soluciones con la mayor prontitud posible, de modo que los procesos licitatorios van en contra de ese propósito.
Una de estas dos leyes sancionadas ayer faculta al Sistema Provincial de Salud (Siprosa) a llevar a cabo en forma directa las contrataciones necesarias para cumplir con los objetivos del subsidio otorgado a la provincia por el Ministerio de Salud de la Nación, destinado a remodelar la planta baja y el subsuelo del hospital de Niños. El subsidio, dispuesto el 4 de agosto en una resolución de ese ministerio de la Nación -conducido hoy por el vicegobernador en uso de licencia y reelecto en el cargo, Juan Manzur- es por $ 6,9 millones.
"El fondo es bueno, pero la forma de contratación es repudiable. No sólo por esta bancada (FR), sino por la Constitución", dijo el opositor Ricardo Bussi. "El gobernador (José Alperovich) decía al inicio de su gestión: 'conmigo se terminan las contrataciones directas; se terminan los amigos del poder'. Palabras expresas del gobernador. Las quiero hacer propias para rechazar de plano este mecanismo utilizado siempre por este Gobierno", insistió Bussi, en alusión a la contratación directa de obras.
Romano Norri, a su vez, afirmó que la refacción del hospital de Niños tiene la más loable de las intenciones, pero también rechazó el proyecto por no ordenar que se lleve a cabo una licitación pública.
El peronista Osvaldo Cirnigliaro fue más allá e ironizó: "hagan la reforma de la Constitución y eliminen directamente la licitación, para que no tengamos todas las sesiones que discutir sobre este asunto".
Una vez que el proyecto fue sancionado, el oficialista Raúl Hadla lo chicaneó: "que conste el pedido de reforma constitucional del legislador "Renzo" Cirnigliaro, con el que nosotros no estamos de acuerdo".
Los opositores manifestaron el mismo argumento para rechazar el proyecto que siguió en el orden del día: la creación del programa Pavimento para Todos, de infraestructura vial en toda la provincia.
Se trata de fondos por $ 100 millones provenientes del Fondo Federal Solidario, administrado por la Nación y compuesto con dineros de la recaudación de los derechos de exportación de soja.
En concreto, se trata de la pavimentación de alrededor de 1.200 cuadras, de las cuales el 65% será en el interior y el 35%, en la capital. El alperovichista Gregorio García Biagosch afirmó que el programa supondrá una mejora de la calidad de vida de miles de tucumanos y destacó que se trata de fondos no reintegrables.
"Las comunas y municipios quedan facultados a contratar en forma directa previo cotejo de precios. Y entiendo que las que hacen estos trabajos son a lo sumo cinco empresas. ¿Qué buscamos entonces? Celeridad. Dar respuestas, sin transgredir normas", dijo.
A su vez, el también oficialista José Gutiérrez dijo que en el interior se recibió el proyecto con mucha algarabía. "Lugares como 7 de Abril, Garmendia, Piedrabuena, Villa Benjamín Aráoz, donde está la mayor riqueza de este fondo que crea la Nación, nunca soñaron siquiera con tener asfalto, y hoy se les está devolviendo el trabajo con obras públicas", destacó.
Aunque en ambos casos se realiza la salvedad de que previamente debe efectuarse un cotejo de precios, se elude el proceso licitatorio.
Los opositores votaron en contra porque, según afirmaron, la licitación es una obligación legal y hace a la transparencia del acto público.
Los oficialistas, en cambio, aprobaron ambas iniciativas arguyendo que deben darse soluciones con la mayor prontitud posible, de modo que los procesos licitatorios van en contra de ese propósito.
Una de estas dos leyes sancionadas ayer faculta al Sistema Provincial de Salud (Siprosa) a llevar a cabo en forma directa las contrataciones necesarias para cumplir con los objetivos del subsidio otorgado a la provincia por el Ministerio de Salud de la Nación, destinado a remodelar la planta baja y el subsuelo del hospital de Niños. El subsidio, dispuesto el 4 de agosto en una resolución de ese ministerio de la Nación -conducido hoy por el vicegobernador en uso de licencia y reelecto en el cargo, Juan Manzur- es por $ 6,9 millones.
"El fondo es bueno, pero la forma de contratación es repudiable. No sólo por esta bancada (FR), sino por la Constitución", dijo el opositor Ricardo Bussi. "El gobernador (José Alperovich) decía al inicio de su gestión: 'conmigo se terminan las contrataciones directas; se terminan los amigos del poder'. Palabras expresas del gobernador. Las quiero hacer propias para rechazar de plano este mecanismo utilizado siempre por este Gobierno", insistió Bussi, en alusión a la contratación directa de obras.
Romano Norri, a su vez, afirmó que la refacción del hospital de Niños tiene la más loable de las intenciones, pero también rechazó el proyecto por no ordenar que se lleve a cabo una licitación pública.
El peronista Osvaldo Cirnigliaro fue más allá e ironizó: "hagan la reforma de la Constitución y eliminen directamente la licitación, para que no tengamos todas las sesiones que discutir sobre este asunto".
Una vez que el proyecto fue sancionado, el oficialista Raúl Hadla lo chicaneó: "que conste el pedido de reforma constitucional del legislador "Renzo" Cirnigliaro, con el que nosotros no estamos de acuerdo".
Los opositores manifestaron el mismo argumento para rechazar el proyecto que siguió en el orden del día: la creación del programa Pavimento para Todos, de infraestructura vial en toda la provincia.
Se trata de fondos por $ 100 millones provenientes del Fondo Federal Solidario, administrado por la Nación y compuesto con dineros de la recaudación de los derechos de exportación de soja.
En concreto, se trata de la pavimentación de alrededor de 1.200 cuadras, de las cuales el 65% será en el interior y el 35%, en la capital. El alperovichista Gregorio García Biagosch afirmó que el programa supondrá una mejora de la calidad de vida de miles de tucumanos y destacó que se trata de fondos no reintegrables.
"Las comunas y municipios quedan facultados a contratar en forma directa previo cotejo de precios. Y entiendo que las que hacen estos trabajos son a lo sumo cinco empresas. ¿Qué buscamos entonces? Celeridad. Dar respuestas, sin transgredir normas", dijo.
A su vez, el también oficialista José Gutiérrez dijo que en el interior se recibió el proyecto con mucha algarabía. "Lugares como 7 de Abril, Garmendia, Piedrabuena, Villa Benjamín Aráoz, donde está la mayor riqueza de este fondo que crea la Nación, nunca soñaron siquiera con tener asfalto, y hoy se les está devolviendo el trabajo con obras públicas", destacó.
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