10 Octubre 2011 Seguir en 
Los investigadores informaron que surgió una pista surgió en la investigación en la que comenzaron a trabajar para hallar al asesino del puntero político, José Rodolfo Maza, cuyo cuerpo estaba calcinado dentro del departamento en el que vivía, en el barrio Roca de Aguilares. El fiscal Edgardo Sánchez requirió a la Justicia medidas pertinentes que se concretarán, en las próximas horas, en distintas zonas de la localidad sureña.
Ayer a la madrugada, los vecinos llamaron a los bomberos luego que observaran que salía humo de la casa de la víctima, que está ubicada en la planta baja del monoblock. Cuando lograron dominar las llamas, los socorristas hallaron los restos de Maza, que estaba arrodillado en el dormitorio, al costado de la cama.
Una fuente de la investigación comentó que el viernes a la noche, los vecinos habían llamado a los bomberos por un principio de incendio en el departamento de Maza. Sin embargo, cuando los policías llegaron al lugar, el hombre no les permitió entrar. "Yo no hice ninguna denuncia, así que no tienen nada que hacer aquí", habría dicho la víctima. Sin embargo, mientras corría a los uniformados, habría dejado traslucir que conocía a las personas que habían querido quemar su casa.
Los integrantes de la División Homicidios y Delitos Complejos de la Policía, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, trataron de reconstruir las últimas horas de la víctima. Según averiguaron, el sábado a la noche se reunió con un grupo de amigos en un bar, con quienes habría estado consumiendo bebidas alcohólicas. A mitad de la noche, Maza se retiró hacia su vivienda.
Hipótesis
Según los peritos, el incendio fue causado para borrar los rastros del crimen. Sin embargo, aún no lograron precisar si hay alguna relación entre el intento de prender fuego la casa, ocurrido el día anterior, con la trágica muerte.
Maza tenía 63 años y vivía solo. Según los vecinos, no era una persona amigable, y había tenido numerosas diferencias con los otros ocupantes del edificio. Sucede que, según comentó la fuente consultada, el hombre acostumbraba realizar fiestas en su departamento hasta altas horas, con la música a todo volumen. LA GACETA ©
Ayer a la madrugada, los vecinos llamaron a los bomberos luego que observaran que salía humo de la casa de la víctima, que está ubicada en la planta baja del monoblock. Cuando lograron dominar las llamas, los socorristas hallaron los restos de Maza, que estaba arrodillado en el dormitorio, al costado de la cama.
Una fuente de la investigación comentó que el viernes a la noche, los vecinos habían llamado a los bomberos por un principio de incendio en el departamento de Maza. Sin embargo, cuando los policías llegaron al lugar, el hombre no les permitió entrar. "Yo no hice ninguna denuncia, así que no tienen nada que hacer aquí", habría dicho la víctima. Sin embargo, mientras corría a los uniformados, habría dejado traslucir que conocía a las personas que habían querido quemar su casa.
Los integrantes de la División Homicidios y Delitos Complejos de la Policía, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, trataron de reconstruir las últimas horas de la víctima. Según averiguaron, el sábado a la noche se reunió con un grupo de amigos en un bar, con quienes habría estado consumiendo bebidas alcohólicas. A mitad de la noche, Maza se retiró hacia su vivienda.
Hipótesis
Según los peritos, el incendio fue causado para borrar los rastros del crimen. Sin embargo, aún no lograron precisar si hay alguna relación entre el intento de prender fuego la casa, ocurrido el día anterior, con la trágica muerte.
Maza tenía 63 años y vivía solo. Según los vecinos, no era una persona amigable, y había tenido numerosas diferencias con los otros ocupantes del edificio. Sucede que, según comentó la fuente consultada, el hombre acostumbraba realizar fiestas en su departamento hasta altas horas, con la música a todo volumen. LA GACETA ©








