SALUDABLE. Leo Rizo está en condiciones de darle la calidad futbolística que le está faltando a San Martín. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
EL 9 de octubre de 2011 será inolvidable para Leonardo Rizo. El pibe que desde hace dos años está en la entidad de La Ciudadela se dio el gusto de debutar en el Argentino A. La joyita que tiene San Martín por fin pudo sumar sus primeros minutos en el certamen y eso lo llenó de satisfacción.
"Es un día muy especial para mí, porque pude darme el gusto de jugar por lo menos unos minutos. Lástima que no pudimos conseguir los tres puntos que tanto necesitábamos. El hincha que vino en esta ocasión al estadio merecía irse a su casa festejando un triunfo. Pero el fútbol tiene estas cosas y lo debemos aceptar", señaló el volante de 19 años que nació en Trancas.
"Leo" sabía que la gente quería verlo jugar y al fin el técnico les dio el gusto. "Cuando los hinchas me hacían conocer sus ganas de verme en el equipo, me crearon una presión extra. Sabía que cuando me tocara la oportunidad de entrar iba a tener que responderles a todos los que creyeron en mí. A pesar de eso, siempre traté de mantener la tranquilidad necesaria para que la situación no me superara", señaló el volante, que ingresó por Leonardo Hoyos jugando sus primeros 38 minutos en el torneo.
"A pesar que soñé que mi debut sería con un estadio lleno, tengo que ser sincero: cuando el técnico me dijo que me preparara, por un momento, me temblaron las piernas. Pero luego me fui tranquilizando. Estaba cumpliendo un viejo sueño. El que me acompañó desde que abandoné Trancas para ganarme un lugar en este club", dijo el mediocampista.
Al analizar su rendimiento, Rizo indicó: "cuando el técnico me mandó a la cancha lo hice con la misión de crear fútbol. Por cómo se estaba desarrollando el juego, no fue fácil. Sin embargo, nunca renuncié a la premisa de poner siempre la pelota contra el piso y buscar al compañero mejor ubicado. Sé que ahora dependerá de mí ganarme un lugar en el equipo".
"Es un día muy especial para mí, porque pude darme el gusto de jugar por lo menos unos minutos. Lástima que no pudimos conseguir los tres puntos que tanto necesitábamos. El hincha que vino en esta ocasión al estadio merecía irse a su casa festejando un triunfo. Pero el fútbol tiene estas cosas y lo debemos aceptar", señaló el volante de 19 años que nació en Trancas.
"Leo" sabía que la gente quería verlo jugar y al fin el técnico les dio el gusto. "Cuando los hinchas me hacían conocer sus ganas de verme en el equipo, me crearon una presión extra. Sabía que cuando me tocara la oportunidad de entrar iba a tener que responderles a todos los que creyeron en mí. A pesar de eso, siempre traté de mantener la tranquilidad necesaria para que la situación no me superara", señaló el volante, que ingresó por Leonardo Hoyos jugando sus primeros 38 minutos en el torneo.
"A pesar que soñé que mi debut sería con un estadio lleno, tengo que ser sincero: cuando el técnico me dijo que me preparara, por un momento, me temblaron las piernas. Pero luego me fui tranquilizando. Estaba cumpliendo un viejo sueño. El que me acompañó desde que abandoné Trancas para ganarme un lugar en este club", dijo el mediocampista.
Al analizar su rendimiento, Rizo indicó: "cuando el técnico me mandó a la cancha lo hice con la misión de crear fútbol. Por cómo se estaba desarrollando el juego, no fue fácil. Sin embargo, nunca renuncié a la premisa de poner siempre la pelota contra el piso y buscar al compañero mejor ubicado. Sé que ahora dependerá de mí ganarme un lugar en el equipo".
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