09 Octubre 2011 Seguir en 
En caso de que los valores locales de referencia de la soja nueva comiencen a ubicarse por debajo de los U$S 300 la tonelada, muchos planteos de la oleaginosa de primera para sembrar en campos arrendados necesitarán rindes elevados, con el fin de no ingresar en una zona de quebranto.
El costo de producción de una soja de primera 2011-2012 en un campo alquilado de la región núcleo pampeana es del orden de U$S 710 la hectárea, según un valor de referencia con semilla fiscalizada sin incluir fertilización ni cosecha. Eso con un valor de alquiler de 18 quintales por hectárea, es decir U$S 550 la hectárea.
Con un precio bruto de U$S 300 la tonelada de soja local, tal esquema de referencia, según Infocampo.com.ar, necesitaría obtener un rinde de 31 quintales por hectárea para alcanzar el punto de equilibrio, mientras que con un precio de U$S 290 y U$S 280 la tonelada se requerían 3.2 y 3.3 toneladas por hectárea respectivamente.
La campaña 2011-2012, tal como ocurrió con la 2008-2009 y 2010-2011, estará influenciada por el fenómeno climático de "La Niña", que se caracteriza por la aparición de regímenes de lluvias inferiores a los normales en buena parte de las regiones productivas argentinas.
El costo de producción de una soja de primera 2011-2012 en un campo alquilado de la región núcleo pampeana es del orden de U$S 710 la hectárea, según un valor de referencia con semilla fiscalizada sin incluir fertilización ni cosecha. Eso con un valor de alquiler de 18 quintales por hectárea, es decir U$S 550 la hectárea.
Con un precio bruto de U$S 300 la tonelada de soja local, tal esquema de referencia, según Infocampo.com.ar, necesitaría obtener un rinde de 31 quintales por hectárea para alcanzar el punto de equilibrio, mientras que con un precio de U$S 290 y U$S 280 la tonelada se requerían 3.2 y 3.3 toneladas por hectárea respectivamente.
La campaña 2011-2012, tal como ocurrió con la 2008-2009 y 2010-2011, estará influenciada por el fenómeno climático de "La Niña", que se caracteriza por la aparición de regímenes de lluvias inferiores a los normales en buena parte de las regiones productivas argentinas.







