Entre las 12 entidades británicas a las que se les bajó la calificación figuran dos gigantes que recibieron millonarias ayudas del Estado durante la crisis financiera de 2008 y 2009: Lloyds Banking Group y Royal Bank of Scotland. Otros grandes que entraron en la recalificación son Santander UK, Co-Operative Bank y Nationwide Building Society, aunque todos permanecen en las categorías de menos riesgos. En cambio, se libraron de una rebaja Barclays, HSBC y Standard Chartered.
En Portugal, la agencia bajó la nota de largo plazo de Caixa Geral de Depositos, Banco Espirito Santo, BPI, Banco Comercial Portugues y otras cinco entidades, en todos los casos, según explicó, porque tienen muchos títulos de deuda del Estado portugués, a las que había rebajado a "Ba2", que implica cierto nivel de riesgo.

Las rebajas habían impulsado en un primer momento una tendencia a la baja en las bolsas europeas. Sin embargo, esa tendencia se revirtió cuando llegaron los datos sobre el nivel de empleo en Estados Unidos.
Según informó el Departamento de Trabajo, en septiembre se crearon 103.000 puestos, con lo que el desempleo se mantuvo en el 9,1%. Si bien eso no indica una recuperación, el resultado fue mucho mejor al que temían los analistas en medio de otros signos por los que los economistas vienen advirtiendo sobre la posibilidad de una nueva recesión. (Reuters-AFP)








