07 Octubre 2011 Seguir en 
NUEVA YORK.- Las protestas que comenzaron en Nueva York contra la desigualdad económica en Estados Unidos se expandieron por todo el país, mientras el creciente movimiento halló un inesperado apoyo de un destacado funcionario de uno de sus blancos: la Reserva Federal. El movimiento "Ocupen Wall Street" desató protestas similares -en marcha o planificadas- en Austin y Houston, Texas; Tampa, Florida; Washington, D.C.; Trenton y Jersey City, Nueva Jersey, y Filadelfia, entre otras ciudades.
El presidente de la FED de Dallas, Richard Fisher, dijo a un grupo de empresarios en Fort Worth, Texas: "De algún modo soy comprensivo; eso los va a sorprender". La FED tuvo un importante rol en uno de los principales reclamos de los manifestantes, el rescate a Wall Street en 2008 que según los críticos permitió a los bancos disfrutar enormes ganancias mientras los estadounidenses promedio sufrían el alto desempleo y la inseguridad laboral.
"Tenemos demasiada gente sin trabajo", afirmó Fisher. "Tenemos una distribución muy despareja del ingreso. Tenemos una población muy frustrada, puedo entender su frustración", agregó.
Barack Obama también reconoció a los manifestantes. "Creo que la gente está frustrada y los manifestantes están dando voz a una frustración más amplia en torno a cómo funciona el sistema financiero", advirtió el presidente en una rueda de prensa.
En Filadelfia, un grupo gritó consignas de protesta y llevó carteles que decían "No creía que 'Por el pueblo, para el pueblo' significaba el 1 %", en referencia a su argumento de que los más ricos se quedan con gran parte del dinero y poder político.
Estudiantes universitarios, trabajadores y líderes sindicales se unieron para presionar a favor de un mensaje de cambio económico. "Estoy aquí para apoyar a un movimiento de personas que están perdiendo sus casas, sus empleos. Todos están hartos de eso", sostuvo Dezeray Rubinchik, de 33 años, que trabaja en una casa de empeños. "Es nuestra primavera estadounidense!", gritaba un "indignado" desde un estrado armado en Washington, a dos pasos de la Casa Blanca, en la primera movilización masiva en la capital. Frente a él, centenares de simpatizantes dieron comienzo a una ocupación contra la guerra de Afganistán y la "máquina capitalista" de Wall Street.
Cerca de 5.000 "indignados" marcharon por el distrito financiero de Nueva York, en el mayor acto hasta el momento, en una masa integrada por enfermeras, trabajadores del tránsito y otros miembros de sindicatos. Decenas de personas fueron detenidas y la policía usó gas pimienta contra algunos manifestantes. Con el apoyo de sindicatos que reforzaron las filas de la protesta, los organizadores pronosticaron que el respaldo permitirá la expansión del movimiento por todo el país.
Mientras que las marchas fuera de Nueva York fueron pacíficas, 10 manifestantes fueron arrestados en St. Louis por violar el toque de queda, a pesar de que no se resistieron. Sus carteles decían: "Nuestro Gobierno está corrompido. Los dos partidos nos vendieron a Wall Street". En Houston, llevaron pancartas con frases como "La codicia no es buena" y "¿Dónde está mi rescate?". (Reuter-AFP)
El presidente de la FED de Dallas, Richard Fisher, dijo a un grupo de empresarios en Fort Worth, Texas: "De algún modo soy comprensivo; eso los va a sorprender". La FED tuvo un importante rol en uno de los principales reclamos de los manifestantes, el rescate a Wall Street en 2008 que según los críticos permitió a los bancos disfrutar enormes ganancias mientras los estadounidenses promedio sufrían el alto desempleo y la inseguridad laboral.
"Tenemos demasiada gente sin trabajo", afirmó Fisher. "Tenemos una distribución muy despareja del ingreso. Tenemos una población muy frustrada, puedo entender su frustración", agregó.
Barack Obama también reconoció a los manifestantes. "Creo que la gente está frustrada y los manifestantes están dando voz a una frustración más amplia en torno a cómo funciona el sistema financiero", advirtió el presidente en una rueda de prensa.
En Filadelfia, un grupo gritó consignas de protesta y llevó carteles que decían "No creía que 'Por el pueblo, para el pueblo' significaba el 1 %", en referencia a su argumento de que los más ricos se quedan con gran parte del dinero y poder político.
Estudiantes universitarios, trabajadores y líderes sindicales se unieron para presionar a favor de un mensaje de cambio económico. "Estoy aquí para apoyar a un movimiento de personas que están perdiendo sus casas, sus empleos. Todos están hartos de eso", sostuvo Dezeray Rubinchik, de 33 años, que trabaja en una casa de empeños. "Es nuestra primavera estadounidense!", gritaba un "indignado" desde un estrado armado en Washington, a dos pasos de la Casa Blanca, en la primera movilización masiva en la capital. Frente a él, centenares de simpatizantes dieron comienzo a una ocupación contra la guerra de Afganistán y la "máquina capitalista" de Wall Street.
Cerca de 5.000 "indignados" marcharon por el distrito financiero de Nueva York, en el mayor acto hasta el momento, en una masa integrada por enfermeras, trabajadores del tránsito y otros miembros de sindicatos. Decenas de personas fueron detenidas y la policía usó gas pimienta contra algunos manifestantes. Con el apoyo de sindicatos que reforzaron las filas de la protesta, los organizadores pronosticaron que el respaldo permitirá la expansión del movimiento por todo el país.
Mientras que las marchas fuera de Nueva York fueron pacíficas, 10 manifestantes fueron arrestados en St. Louis por violar el toque de queda, a pesar de que no se resistieron. Sus carteles decían: "Nuestro Gobierno está corrompido. Los dos partidos nos vendieron a Wall Street". En Houston, llevaron pancartas con frases como "La codicia no es buena" y "¿Dónde está mi rescate?". (Reuter-AFP)







