La divisoria del gobierno

El aumento en el CVS, y por ende en préstamos y alquileres, generó un conflicto que deberá zanjar Kirchner.

17 Julio 2003
PorAngel Anaya

BUENOS AIRES.- El debate en la interna oficial sobre el traslado de los aumentos salariales al coeficiente -CVS- que incrementa alquileres y deudas hipotecarias, ha establecido una nítida línea divisoria cuya repercusión insinúa el primer conflicto que deberá enfrentar Néstor Kirchner entre sus colaboradores. Mientras el ministro Roberto Lavagna aseguraba desde la comitiva presidencial en viaje por Europa que con el Coeficiente de Variación Salarial "no va a pasar nada", y que en el "cortísimo plazo no hay nada que hacer", el Presidente daba la orden de acallar las diferencias hasta su retorno a Buenos Aires en el fin de semana. La línea divisoria en el gobierno coloca a un lado al grupo de ministros y funcionarios con viejos compromisos kichneristas y que no asignan a ese índice referencial condición de intocable. Entre estos, rompiendo las tradicionales pautas de silencio político que impone su gestión, el secretario de Inteligencia del Estado, Sergio Acevedo, manifestó que la banca debe soportar también los efectos, culpándola de ser la causante de la crisis financiera. La situación más difícil es la del ministro de Economía, quien advierte que los cambios en el CVS plantearán un problema de inseguridad jurídica, cuando mucho indica que el acuerdo contingente con el Fondo Monetario marcha por buen camino.

Los otros
Las versiones inmediatas sobre la precariedad del ministro Lavagna en su cargo han sido colofón obligado hasta el momento de cerrar estas notas pero, si bien golpearon en la Bolsa porteña, están siendo amortiguadas por la certeza de que el jefe del equipo económico no abandonaría jamás sin poner fin a aquellas negociaciones. El ministro representa en el exterior la imagen más confiable que hoy tiene el país frente a sus graves problemas. Junto a Lavagna aparecen los ministros del Interior, Aníbal Fernández, de Defensa, José Pampuro, y el canciller Rafael Bielsa. En el entorno ministerial de Economía la preocupación es considerable, pero no deja de señalarse la posibilidad de que el presidente Kirchner haya advertido en su rápida pero múltiple gira europea que la confianza en el país se encuentra condicionada por reglas de juego donde la seguridad jurídica es insuperable. Alguien muy cercano a Lavagna recordaba a esos efectos el cambio provocado en el ex presidente Duhalde por un viaje semejante.
El debate creciente en torno a la potabilidad de Eugenio Zaffaroni para acceder a la Corte Suprema está teniendo un carácter puramente académico; es decir, se comparten o no sus posicionamientos jurídicos, pero no se cuestionan las condiciones personales. El informe del candidato en los órdenes patrimonial y profesional, muestra una coincidencia con quienes objetaron la exigencia de identificar a los clientes de los aspirantes. Zaffaroni no acepta mencionar a sus ocasionales defendidos, ?toda vez que la mayoría de ellos son personas involucradas en causas penales y que han sido absueltas?. Las exigencias oficiales no tuvieron en cuenta que se afectaba la ética profesional de los abogados. (De nuestra Sucursal)

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