05 Octubre 2011 Seguir en 
SANTIAGO DEL ESTERO.- Dos mellizas de 19 meses fallecieron ayer ahogadas, al caer en un tanque australiano de la finca cuyos padres eran los cuidadores, en las afueras de la ciudad santiagueña de La Banda.
La tragedia se desató alrededor de las 16, cuando las niñas Paola y Cecilia Tévez salieron a jugar en el predio, mientras sus padres miraban televisión.
Luego de unos minutos, el padre, Fernando Alberto Guzmán, salió a buscarlas pues no estaban en la casa ni en las inmediaciones, hasta que las encontró flotando en el reservorio de agua, a unos 100 metros de la vivienda.
Si bien el reservorio tiene una profundidad aproximada de un metro y estaba lleno sólo hasta la mitad, según consignó el diario santiagueño El Liberal, igualmente se convirtió en una trampa mortal
De inmediato, con su pareja y madre de las víctimas, Paola Cecilia Tévez, cruzaron el campo que los separa de la casa materna de la joven, a unos 500 metros y desde allí partieron en una motocicleta hacia el Hospital de Niños de La Banda.
Al llegar, los médicos de guardia constataron que una de las mellizas ya había dejado de existir y que la otra, pese a los esfuerzos por reanimarla, no logró superar el paro cardiorrespiratorio provocado por asfixia por inmersión.
El juez penal de turno, Ramón Gómez, ordenó la entrega de los cuerpos de las niñas a sus deudos, sin necesidad de practicarles la autopsia. (DYN-Especial)
La tragedia se desató alrededor de las 16, cuando las niñas Paola y Cecilia Tévez salieron a jugar en el predio, mientras sus padres miraban televisión.
Luego de unos minutos, el padre, Fernando Alberto Guzmán, salió a buscarlas pues no estaban en la casa ni en las inmediaciones, hasta que las encontró flotando en el reservorio de agua, a unos 100 metros de la vivienda.
Si bien el reservorio tiene una profundidad aproximada de un metro y estaba lleno sólo hasta la mitad, según consignó el diario santiagueño El Liberal, igualmente se convirtió en una trampa mortal
De inmediato, con su pareja y madre de las víctimas, Paola Cecilia Tévez, cruzaron el campo que los separa de la casa materna de la joven, a unos 500 metros y desde allí partieron en una motocicleta hacia el Hospital de Niños de La Banda.
Al llegar, los médicos de guardia constataron que una de las mellizas ya había dejado de existir y que la otra, pese a los esfuerzos por reanimarla, no logró superar el paro cardiorrespiratorio provocado por asfixia por inmersión.
El juez penal de turno, Ramón Gómez, ordenó la entrega de los cuerpos de las niñas a sus deudos, sin necesidad de practicarles la autopsia. (DYN-Especial)







