Dilma ofreció a Europa el plan de Lula

La presidenta brasileña marcó su preocupación por un escenario de mercado recesivo

EN BRUSELAS. Dilma Rousseff habla ante la UE. A su lado, Van Rompuy. REUTERS
EN BRUSELAS. Dilma Rousseff habla ante la UE. A su lado, Van Rompuy. REUTERS
05 Octubre 2011
BRUSELAS.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, recomendó ayer a la Unión Europea (UE) que no se focalice sólo en las políticas de austeridad para salir de la crisis y que, por el contrario, aplique "estímulos" a la debilitada coyuntura, para preservar el Estado del bienestar y las políticas sociales. "Una vez más nos enfrentamos (en el mundo) a un escenario de mercado recesivo, marcado por el elevado desempleo y por el deterioro de los logros sociales históricos", al estilo del Estado del bienestar europeo, gestado en su origen por la socialdemocracia escandinava, según subrayó Rousseff en una encendida intervención en Bruselas.

Rousseff defendió las "políticas sociales" a ultranza, al estilo de su antecesor, el ex presidente de Brasil, Luiz Inacio "Lula" da Silva, de quien se confiesa "heredera" política. Tras la V cumbre UE-Brasil con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, Rousseff mostró todo su respaldo a Europa para salir de la crisis: "pueden contar con nosotros. Brasil está dispuesto a asumir su responsabilidad, con espíritu de cooperación. Somos socios de la UE y puede contar con nosotros".

"Adoptar, simplemente, políticas recesivas de ajuste fiscal no basta. Tenemos que adoptar políticas macroeconómicas que garanticen que las poblaciones no perderán su esperanza en el futuro", apuntó Rouseff, en la misma línea de Washington, que ha sugerido a Europa que no abandone la aplicación de estímulos para la coyuntura.

"La experiencia en América Latina ha demostrado a las claras que la recesión conlleva una contracción y un aumento del desempleo, así como mayores desigualdades sociales", añadió. Precisamente, para ilustrar lo que debería hacer Europa para salir del bache, Rousseff expuso las bondades de la "vía brasileña": "Brasil sabe, por experiencia propia, que sólo estimulando el crecimiento económico es posible generar recursos para pagar la deuda y lograr unas cuentas públicas equilibradas", dijo.

No obstante, la Presidenta no quiso restar del todo eficacia a las políticas de austeridad y control de déficit y deuda que promueven la canciller germana, Angela Merkel, y la Comisión Europea, paladines del ajuste. "Brasil y otros emergentes han demostrado en los últimos años que el crecimiento, la creación de empleos, y el impulso a la productividad son compatibles con la disciplina fiscal. Nuestra región, que durante más de 20 años ha sido sinónimo de inflación, es hoy una de las regiones con mayor crecimiento del mundo", acotó.(DPA)

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