04 Octubre 2011 Seguir en 
BRUSELAS.- La presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, comenzó ayer su visita oficial a Bélgica en el marco de la V Cumbre entre la Unión Europea (UE) y su país, en la cual aportará la "visión brasileña" a la solución de la crisis mundial. La jornada central tendrá lugar hoy, con la reunión plenaria en la cual defenderá la necesidad de que Europa y el Mercado Común del Sur (Mercosur), alcancen un acuerdo comercial lo antes posible.
"Nuestra experiencia muestra que los ajustes fiscales extremadamente recesivos sólo empeoraron el proceso de estancamiento, pérdida de oportunidades y desempleo. Difícilmente se sale de la crisis sin aumentar el consumo, la inversión y el nivel de crecimiento de la economía", aseveró la mandataria, quien remarcó que esas medidas fueron las usadas en América latina para superar su crisis.
Las negociaciones entre ambos bloques están suspendidas desde 2006, pero fueron retomadas el año pasado con el objetivo de sortear las resistencias que persisten por parte de algunos Gobiernos europeos. Entre los obstáculos se destaca el temor de Francia (principal beneficiaria de las voluminosas ayudas contempladas en la Política Agraria Común de la UE) a competir con los países sudamericanos productores de alimentos y productos agropecuarios y diferencias con la industria manufacturera. De hecho, París amenazó con vetar cualquier acuerdo si antes no se realiza un estudio a fondo sobre el impacto que tendría en los productores del viejo continente.
La visita de Rousseff coincide con la 23 edición del festival Europalia, el mayor festival de cultura de esa región, que este año homenajeará a Brasil. Además, mantendrá un encuentro con el rey belga, Alberto II, y participará de un foro empresarial bilateral, en el cual destacará las ventajas de su país como destino de futuro y en su potencial mundial en biocombustibles.
Hace pocos días, Brasil ofreció su asistencia y la de otros países del grupo de naciones emergentes conocido como Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) para colaborar a superar la grave crisis de deuda soberana que atenaza a los 17 socios de la eurozona, con su epicentro en Grecia, al borde de la suspensión de pagos.
"El objetivo de esta gira es fortalecer la cooperación y el comercio entre Brasil, Bélgica, Bulgaria y Turquía", remarcó acerca de los países en los que estará. El padre de la mandataria era, precisamente, de ascendencia búlgara. (DPA-Télam-AFP)
"Nuestra experiencia muestra que los ajustes fiscales extremadamente recesivos sólo empeoraron el proceso de estancamiento, pérdida de oportunidades y desempleo. Difícilmente se sale de la crisis sin aumentar el consumo, la inversión y el nivel de crecimiento de la economía", aseveró la mandataria, quien remarcó que esas medidas fueron las usadas en América latina para superar su crisis.
Las negociaciones entre ambos bloques están suspendidas desde 2006, pero fueron retomadas el año pasado con el objetivo de sortear las resistencias que persisten por parte de algunos Gobiernos europeos. Entre los obstáculos se destaca el temor de Francia (principal beneficiaria de las voluminosas ayudas contempladas en la Política Agraria Común de la UE) a competir con los países sudamericanos productores de alimentos y productos agropecuarios y diferencias con la industria manufacturera. De hecho, París amenazó con vetar cualquier acuerdo si antes no se realiza un estudio a fondo sobre el impacto que tendría en los productores del viejo continente.
La visita de Rousseff coincide con la 23 edición del festival Europalia, el mayor festival de cultura de esa región, que este año homenajeará a Brasil. Además, mantendrá un encuentro con el rey belga, Alberto II, y participará de un foro empresarial bilateral, en el cual destacará las ventajas de su país como destino de futuro y en su potencial mundial en biocombustibles.
Hace pocos días, Brasil ofreció su asistencia y la de otros países del grupo de naciones emergentes conocido como Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) para colaborar a superar la grave crisis de deuda soberana que atenaza a los 17 socios de la eurozona, con su epicentro en Grecia, al borde de la suspensión de pagos.
"El objetivo de esta gira es fortalecer la cooperación y el comercio entre Brasil, Bélgica, Bulgaria y Turquía", remarcó acerca de los países en los que estará. El padre de la mandataria era, precisamente, de ascendencia búlgara. (DPA-Télam-AFP)







