Quiero responder a una inquietud planteada por el doctor Avila (carta del 14/7), referida al estado de las banderas en las plazas colindantes con la Casa Histórica de la Independencia. La Casa Histórica de la Independencia es un museo que depende de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, pero las plazas vecinas son propiedad de la Provincia y su mantenimiento es responsabilidad de la Municipalidad. En junio de 2002 he solicitado a la Dirección de Espacios Verdes el cambio de las seis banderas, que a esta fecha estaban muy deterioradas, y en ese momento se colocó una en cada plaza. En abril de 2003 pedí a los importantes negocios vecinos la donación de una bandera para cada una de las plazas, y a la Dirección de Espacios Verdes su colocación -para lo cual es necesaria una grúa, porque los mástiles carecen de bridas-. Estas son las enseñas que ahora lucen los mástiles. La Casa Histórica de la Independencia y nuestra Asociación de Amigos han realizado -ahora para el Presidente de la Nación y todo el año para todos nuestros visitantes-, la tarea de mantener la Casa y su museo en las mejores condiciones. Lo que ocurre en el exterior de la Casa es responsabilidad de otros organismos, aunque las diferentes instituciones colaboramos conjuntamente en todo lo que requiera la protección del patrimonio y el desarrollo del turismo en nuestra provincia.
Patricia Fernández Murga
Directora de la
Casa de la Independencia
FECHA PATRIA
Con motivo de las celebraciones del 187 aniversario de la declaración de nuestra Independencia tuve la oportunidad de ver por televisión dos programas al respecto. El primero, el 7 de este mes, con el periodista Lanata. Decía este señor que Tucumán en aquella época era una humilde población de sólo 4.000 habitantes (lo que es cierto), la mitad de los cuales era de raza negra, con calles de tierra y, por consiguiente, no era el lugar más apropiado para la instalación del Congreso. La raza negra nunca tuvo en Tucumán semejante protagonismo; en cuanto al estado de las calles, no creo que él piense que las de Buenos Aires o la de cualquier ciudad del país, tuviesen en esa época calles de hormigón armado o carpeta asfáltica. La elección de Tucumán tuvo motivaciones más profundas que unas calles de tierra o de una población escasa. El segundo programa, del día 12, estaba dedicado también a la fecha patria; se transmitía en directo desde la Plaza de Mayo. Decía la periodista: "esta es la verdadera plaza de la Independencia porque lo de Tucumán no fue más que una consecuencia de lo ocurrido aquí el 25 de mayo de 1810". Aconsejo a ambos periodistas que lean "La revisión de la historia argentina", del historiador Enrique De Gandía, miembro de la Academia Nacional de Historia.
Héctor Federico Boero
Las Lantanas 460
Yerba Buena-Tucumán
EDUCACION
El Gobierno nacional anuncia la necesidad de mantener un cupo de horas de clase pero se olvida de otros factores, sobre todo el emocional que se entroniza en el hogar. La familia está en un proceso de desarticulación, tanto por cuestiones económicas como por situaciones de formación. Niños con diferentes padres y hermanastros que no tienen un ápice de integración, todo lo cual se suma a la creciente subalimentación que los aniquila de por vida. Añadamos a este cuadro espantoso el vilipendio de dineros fiscales que impiden el pago de haberes de manera puntual y el congelamiento de sueldos para los trabajadores fiscales que merma, indudablemente, el cumplimiento de deberes. Si no atendemos a los infantes, ¿de qué sirve preocuparnos de los adolescentes, que prácticamente son cadáveres que caminan? ¿Tendrán capacidad para elegir? ¿Podrán discernir entre lo bueno y lo malo? ¿Pensarán en el futuro? Tenemos que volver los ojos al hogar, a la pareja, a la programación y, luego, a la planificación familiar. Si dos no pueden atenderse a sí mismos, ¿podrán atender a un tercero y luego a once?
Fernando Sotomayor
J. B. Alberdi 139
S. M. de Tucumán
PEATONAL MAIPU
Ya se tomó la desafortunada decisión de eliminar la peatonal Maipú (tan bien acogida por los peatones y por los comerciantes de las tres cuadras de la peatonal) para erradicar a los vendedores ambulantes. Lo llamativo es que se usa el mismo pueril pretexto que se argumentó en junio de 1994 cuando se quiso suprimir la peatonal Mendoza. ¿Podemos suponer que una vez que arrasen con los ambulantes se restituiría la peatonal? Los comerciantes afectados deberían recordar -e imitar- la actitud de sus colegas de calle Buenos Aires cuando a otro intendente se le ocurrió eliminar esa peatonal. LA GACETA 13/7 nos muestra a la intendenta como una persona inteligente y decidida. Le pedimos que no se deje influir por quienes parecen vivir aferrados a un volante.
Alfredo Arnaldo Albertus
Pasaje Japón 1.433
S. M. de Tucumán
EX INTENDENTE
Es muy loable la actitud de la lectora Alvarez al salir en defensa del honor de su hermano, el ex intendente de San Miguel de Tucumán. Sólo que antes debió informarse mejor. Le cuento que una persona honorable no miente como lo hizo su hermano a los empleados de la categoría 20 en adelante, con respecto al pago de sus haberes; como les mintió a sus pares cuando lo eligieron como sucesor de Topa; como les mintió a los vecinos de la ciudad, cuando a través del decreto 522/Int/03 del 11/4/03 autorizó el pago de $ 6.413 a una industria gráfica por la confección de 4.000 afiches "para publicar actos de gobierno" que nunca nadie vio -ni las obras ni los afiches-. Una persona honorable no compra voluntades contratando a punteros políticos, nombrando a hijos de delegados gremiales o dándoles categorías. Tampoco hace acuerdos con unos cuantos dirigentes sindicales en desmedro de la mayoría de los empleados municipales y de los 600.000 vecinos de la ciudad, que durante su desastrosa gestión tuvieron que soportar vivir en una ciudad totalmente caótica en todos los aspectos.
Alberto Eduardo Olea
Manz. ?B? - Lote 18
Bº Santa Rosa-Las Talitas
(Tucumán)
DOCENTES
¿Hasta cuándo los docentes vamos a seguir padeciendo el maltrato con los sueldos magros que recibimos cada mes? Incluso trabajando en instituciones privadas donde los alumnos pagan una cuota elevada, recibimos el golpe a nuestro salario. Sé que las instituciones no tienen la culpa de este maltrato, sino la Nación que debería ocuparse de la educación y promulgar leyes en donde el docente sea reconocido por su ardua tarea. No es lo mismo ir a trabajar cada día con el reconocimiento a nuestra labor, que hacerlo por el mísero sueldo mensual que nos espera. He estudiado muchos años para dar lo mejor de mí; me gusta formar a los alumnos y que ellos reconozcan mi empeño, mis estudios y mi esfuerzo para darles calidad educativa. Trabajo por amor a la docencia, y porque sé que en la educación están la fuerza y el progreso de un país. Pero, una mañana, cansada de caminar para hacer economía, cansada de sólo ser reconocida por los alumnos y de ver un sueldo de $ 25,61 en un terciario (por 4 horas cátedra), por ejemplo, dejaré la docencia.
María Josefina Santillán
mpsantillan@arnet.com.ar







