27 Septiembre 2011 Seguir en 
De las adicciones era el más aceptado socialmente. Sin embargo, desde hace poco más de un lustro, comenzó a ser combatido con mayor énfasis. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es la principal causa evitable de muerte en el mundo. Es el único producto de consumo legal que mata entre un tercio y la mitad de sus consumidores, cuando es usado como lo indican sus fabricantes. Estas muertes prematuras acortan la vida, en promedio, en unos 15 años.
La consultora MEC Argentina dio a conocer los resultados de una investigación que indican que el consumo de tabaco disminuyó un 30% entre mayo de 2002 y enero del 2011. Se indica que el segmento etario de 35 a 44 años es que más abandonó el cigarrillo, en contraposición a los más jóvenes (entre 18 y 24 años) aumentaron su consumo en un 10%. Consecuente con la edad, son los jóvenes quienes poseen el nivel más bajo de interés por su salud, desde su lugar, la muerte la ven todavía muy lejana.
En Tucumán, si bien una buena parte de los mayores dejó el vicio, entre los adolescentes hay un incremento sostenido del consumo. Según un estudio efectuado por la especialista referente del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica (PPLA) en varias escuelas provinciales, el 15% de los chicos de entre 8 y 12 años ya probó el cigarrillo, mientras que el 49,3% de los tucumanos está expuesto al humo del tabaco ajeno. La estadística señala que el 42% de nuestros estudiantes probó alguna vez el cigarrillo; el 55% está expuesto al humo ajeno en sus hogares. De 13 a 15 años, el 55% de los fumadores son mujeres; la edad de inicio promedio es 8 años entre los escolares. El 90% de los adolescentes que fuma compra cigarrillos sin inconvenientes. Se indica que el 30% de los jóvenes conoce los daños del tabaco, pero no les importa; se estima que por año se suma un 17% de los estudiantes a la población de fumadores. El 33% de los escolares que fuma dice que lo hace porque le divierte, le gusta y le da placer y se incremento en un 12% el consumo de cigarrillos entre estudiantes desde 2001. En promedio, los estudiantes fuman 6 cigarrillos por día.
Según la neumonóloga del PPLA se deben tomar medidas drásticas para combatir el tabaquismo entre los menores. Con buen criterio, se comenzó en la concientización de los daños que provoca el cigarrillo a trabajar en el jardín de infantes. "La idea es apuntar a los chicos antes de que lleguen a la edad vulnerable. El punto débil es la adolescencia. A esa edad no tiene sentido tratarlos de convencer de lo perjudicial que es el cigarrillo para la salud. El joven cree que nunca le va a pasar nada. No le tiene miedo a las consecuencias de fumar; para ellos esto es un desafío", afirmó la especialista.
Al parecer, los intereses creados son tan fuertes que el Convenio Marco para el Control del Tabaco, aprobado por 168 Estados, no ha sido aún ratificado por el Congreso nacional. Por otro lado, desde el 1 de junio el país cuenta con una ley nacional de control de tabaco que regula la publicidad y prohíbe la venta a menores, pero no fue reglamentada.
En 2009, la OMS pronosticó que este año, más de cinco millones de personas morirán como consecuencia de enfermedades relacionadas con el tabaquismo (cáncer, accidente cerebro-vascular y enfisema, infarto). Como siempre la educación es el punto de partida para que toda persona esté capacitada para mirar críticamente la realidad y valore profundamente la vida propia y ajena que es el don más preciado que tenemos.
La consultora MEC Argentina dio a conocer los resultados de una investigación que indican que el consumo de tabaco disminuyó un 30% entre mayo de 2002 y enero del 2011. Se indica que el segmento etario de 35 a 44 años es que más abandonó el cigarrillo, en contraposición a los más jóvenes (entre 18 y 24 años) aumentaron su consumo en un 10%. Consecuente con la edad, son los jóvenes quienes poseen el nivel más bajo de interés por su salud, desde su lugar, la muerte la ven todavía muy lejana.
En Tucumán, si bien una buena parte de los mayores dejó el vicio, entre los adolescentes hay un incremento sostenido del consumo. Según un estudio efectuado por la especialista referente del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica (PPLA) en varias escuelas provinciales, el 15% de los chicos de entre 8 y 12 años ya probó el cigarrillo, mientras que el 49,3% de los tucumanos está expuesto al humo del tabaco ajeno. La estadística señala que el 42% de nuestros estudiantes probó alguna vez el cigarrillo; el 55% está expuesto al humo ajeno en sus hogares. De 13 a 15 años, el 55% de los fumadores son mujeres; la edad de inicio promedio es 8 años entre los escolares. El 90% de los adolescentes que fuma compra cigarrillos sin inconvenientes. Se indica que el 30% de los jóvenes conoce los daños del tabaco, pero no les importa; se estima que por año se suma un 17% de los estudiantes a la población de fumadores. El 33% de los escolares que fuma dice que lo hace porque le divierte, le gusta y le da placer y se incremento en un 12% el consumo de cigarrillos entre estudiantes desde 2001. En promedio, los estudiantes fuman 6 cigarrillos por día.
Según la neumonóloga del PPLA se deben tomar medidas drásticas para combatir el tabaquismo entre los menores. Con buen criterio, se comenzó en la concientización de los daños que provoca el cigarrillo a trabajar en el jardín de infantes. "La idea es apuntar a los chicos antes de que lleguen a la edad vulnerable. El punto débil es la adolescencia. A esa edad no tiene sentido tratarlos de convencer de lo perjudicial que es el cigarrillo para la salud. El joven cree que nunca le va a pasar nada. No le tiene miedo a las consecuencias de fumar; para ellos esto es un desafío", afirmó la especialista.
Al parecer, los intereses creados son tan fuertes que el Convenio Marco para el Control del Tabaco, aprobado por 168 Estados, no ha sido aún ratificado por el Congreso nacional. Por otro lado, desde el 1 de junio el país cuenta con una ley nacional de control de tabaco que regula la publicidad y prohíbe la venta a menores, pero no fue reglamentada.
En 2009, la OMS pronosticó que este año, más de cinco millones de personas morirán como consecuencia de enfermedades relacionadas con el tabaquismo (cáncer, accidente cerebro-vascular y enfisema, infarto). Como siempre la educación es el punto de partida para que toda persona esté capacitada para mirar críticamente la realidad y valore profundamente la vida propia y ajena que es el don más preciado que tenemos.







