En la cancha, Boca empieza a dar indicios cada vez más firmes de evolución en su juego y algunos trazos dejan vislumbrar que está dispuesto a recobrar el perfil de candidato que dejó de tener desde un tiempo a esta parte. Los especialistas en estadísticas cuentan que pasaron casi tres años desde la última vez que el "xeneize" gozara en soledad del liderazgo en la tabla y con el triunfo sobre el San Martín sanjuanino extendió la racha a 16 partidos sin perder. Después de la etapa de las dudas y los cuestionamientos que hicieron tambalear su continuidad en el cargo, Falcioni parece ir encontrando la fórmula para imponer un estilo definido. Sin embargo, la influencia de Riquelme sigue siendo determinante. El estratega arma sociedades (con Clemente y Ervitti, por caso) y aunque el triunfo tuvo algo de sufrimiento, Boca vuelve a parecerse al de antes.
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