Solano López: la historieta está de duelo

A los 83 años, el genial dibujante de "El Eternauta" sufrió una hemorragia cerebral de la que no pudo recuperarse

13 Agosto 2011
La inquieta mano derecha que casi hasta último momento trazó sobre el papel lo que él quería decir se quedó muda. Ayer a la madrugada Francisco Solano López partió al encuentro de Héctor Germán Oesterheld, su compinche de "aventuras", desaparecido en 1977. Solano López se encontraba en el Hospital Italiano, de Buenos Aires. Había sufrido un accidente cerebrovascular del que estaba rehabilitándose. El 7 de agosto, intentando levantarse solo de la cama, se cayó. El golpe que sufrió en la cabeza causó una severa hemorragia; entró en coma y ya no se recuperó.

Su carrera

Había nacido en Buenos Aires en 1928 y comenzó a dibujar profesionalmente en 1953, en la editorial Columba. Poco más tarde pasó a Abril, donde se labró una reputación como dibujante de aventuras y conoció a Oesterheld, que era guionista. En 1957, Oesterheld fundó su propia editorial y lo invitó a publicar en sus revistas Hora Cero y Frontera. Juntos dieron vida a Rolo el Marciano Adoptivo, Amapola Negra, Joe Zonda, Rul de la Luna y al más glorioso personaje de la historieta argentina: el "Eternauta" Juan Salvo, porteño que queda atrapado viajando en el tiempo, luego de una invasión extraterrestre. "Yo vivía la historia como el primer lector. todas las semanas Oesterheld me mandaba el capítulo del folletín que era ?El Eternauta? y tenía que esperar hasta la semana siguiente para saber cómo continuaba", contó sobre la experiencia el gran dibujante a LA GACETA en 1999.

Cuando terminó esta saga, comenzó a colaborar con una editorial inglesa y poco después se radicó en Europa (1963-1968). De regreso en Buenos Aires volvió a publicar en Columba, y en 1976, Ediciones Record le propuso reunirse con Oesterheld y crear una segunda parte de El Eternauta. Lo hizo, pero no quedó convencido; sentía que no tenía la fuerza argumental de la primera y que era demasiado evidente la intención de un mensaje político. Esta segunda parte Oesterheld la escribía mientras estaba oculto, y tiempo después fue desaparecido.

La compleja y peligrosa situación política también impactó en Solano López y debió emigrar a España. Allí creó, junto con su hijo Gabriel, "Ana" e "Historias Tristes". Posteriormente, con Carlos Sampayo, dio vida a Evaristo, protagonista de un gran policial ambientado en la Buenos Aires de los años 50.

En 1984, se trasladó a Río de Janeiro e inició una larga serie de colaboraciones con editoriales de los EEUU, para las cuales siguió trabajando después de volver a la Argentina, en 1995. Además incursionó en el género erótico y tuvo enorme éxito en Europa.

El "otro" Eternauta

En 1997, junto con Pablo Maiztegui, retoma la saga de El Eternauta, bajo el título "El mundo arrepentido". La historia, cronológicamente situada al final de la primera, se engarza en la trama en uno de los tantos viajes que Juan Salvo asegura haber realizado antes de aparecer ante el guionista-narrador.

Durante 2001 Solano López retoma El Eternauta. Esta vez la historia omite por completo la segunda parte y se sitúa 40 años en el futuro. Transcurre en un Buenos Aires reconstruido por los invasores, donde lavados de cerebro a los sobrevivientes hicieron a la gente creer que su llegada fue pacífica; sólo unos pocos resistentes conocen la verdad. Solano López lo explicaba así: "es una metáfora explícita: el país invadido por extraterrestres, que son en realidad las finanzas internacionales. En esta parte nos interesó mostrar cómo lograron los invasores perpetuar la dominación a través de los mecanismos de la democracia. Tal como pasó en América Latina con Collor de Melo, Alan García o Menem".

Su última obra, para la agencia Télam, fue la ilustración de una sitcom de Teodoro Boot llamada "La Sección Imposible", cuya publicación, en capítulos, seguramente seguirá sorprendiéndonos.

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