BUENOS AIRES.- Dentro de seis días, el presidente Néstor Kirchner debutará en el Primer Mundo, en una gira rápida pero intensa por Europa, donde piensa presentar una nueva cara de la Argentina que consternó a Europa cuando estalló dos años atrás la peor crisis de su historia reciente.
El avión presidencial lo llevará a Gran Bretaña, donde expondrá su visión del mundo junto a otros presidentes "progresistas" invitados por Tony Blair, y donde no desaprovechará la oportunidad para insistir en la recuperación de la soberanía sobre las islas Malvinas.
También irá a Bruselas, donde tratará de estrechar lazos para seducir al Viejo Mundo, tanto política como económicamente, y finalmente pasará por Madrid.
En su presentación internacional, Kirchner vendrá precedido por la realización de cambios institucionales que comenzó a producir. Los exhibirá como pruebas de que el país del default; de la corrupción; del hambre; de la pobreza; del desempleo; de la descomposición del Estado y de algunos de sus principales institutos sociales, va camino hacia su recuperación.
Si al mundo le preocupaba la seguridad jurídica, los cambios operados en el núcleo de la Corte Suprema le servirán como base para demostrar hacia dónde trata de encaminar sus pasos.
Ante la preocupación internacional por los incumplimientos argentinos de sus obligaciones externas, tras la declaración del default, Kirchner insistirá en que honrará sus deudas, aunque ratificará que no lo hará a costa de aplicar más ajustes que llevarían al país a una situación que sería irreversible.
Definiciones pendientes
Algunas definiciones de política internacional están pendientes, pero probablemente se concreten antes de que el sábado venidero inicie su gira europea.
Una se refiere al tratamiento que dará al espinoso tema de las extradiciones de militares requeridos por terceros países para ser juzgados por delitos de lesa humanidad; la otra, a la respuesta que finalmente dará a los insistentes reclamos estadounidenses por un acuerdo que otorgue inmunidad a las tropas norteamericanas que lleguen aquí para ejercitaciones.
La primera cuestión la está analizando el canciller Rafael Bielsa, y no es de descartar que el propio Kirchner aproveche su participación -mañana- en la tradicional cena anual de camaradería de las Fuerzas Armadas por el Día de la Independencia para informar a su preocupado auditorio sobre su decisión.
El tema mantiene en vilo al sector castrense, que ya sufrió un fuerte golpe cuando Kirchner decidió descabezar la cúpula del Ejército al deshacerse de Ricardo Brinzoni para poner en su lugar a Roberto Bendini.
Brinzoni, en su discurso de despedida, leyó en la decisión presidencial un retorno al pasado y a las viejas antinomias que aún dividen opiniones en la Argentina sobre la responsabilidad del Estado, y fundamentalmente de las Fuerzas Armadas, en la dictadura y la represión ilegal que hoy está siendo analizada en tribunales del exterior.
En cuanto a las inmunidades reclamadas por Estados Unidos, el conflicto sería dirimido con una respuesta intermedia, pero en el ámbito parlamentario. Mientras Washington, que no firmó el tratado internacional de Roma, reclama que Argentina otorgue inmunidad total a los militares norteamericanos que vengan aquí, el Gobierno argentino no puede ceder a ello ya que sí es signatario de ese acuerdo. El Parlamento optaría por otorgar sólo inmunidades administrativas, pero que no alcancen la posibilidad de que algún visitante quede incurso en delitos de tipo penal.
Las dos cuestiones no estarán ausentes de la reunión que probablemente mantenga Kirchner mañana con el flamante embajador en EE.UU., José Octavio Bordón, quien el 15 de este mes ya estará en ejercicio de sus funciones y seguramente para esa fecha tendrá en su poder las resoluciones, sobre todo al tema de las inmunidades.
Más operativos limpieza
Los operativos limpieza no han cesado en estos días, ni se frenarán en los próximos, según aseguran fuentes oficiales.Luis Barrionuevo, desplazado del PAMI, ya fue borrado también de las listas de candidatos a gobernador en Catamarca. Su destino político se está cerrando en un embudo.
La obra social va camino a una intervención, habida cuenta de lo difícil que le resulta al nuevo director transparentar lo que se ha considerado uno de los emblemas de la corrupción. La Policía Bonaerense atraviesa una nueva purga, resuelta por el gobernador Felipe Solá sólo horas después de haber recibido mensajes de Kirchner en ese sentido.
La AFIP comenzó la prometida lucha contra la evasión, aunque tendrá que demostrar si en vez de perseguir a las mojarritas de una vez por todas va por los peces gordos.
Se prometió una revisión completa de los contratos firmados por gobiernos anteriores con empresas privatizadas y se prepara la actual administración para vérselas con otro frente de conflicto abierto, sobre todo en materia de tarifas, otra de las grandes cuestiones pendientes.
En el ámbito político, Kirchner parece mostrarse prescindente, aunque intenta alianzas en las provincias donde habrá elecciones que varias han irritado al PJ que le dio su apoyo para entronizarlo en la Presidencia.
Esta semana regresaría finalmente al país Eduardo Duhalde: su presencia aquí será observada en el más mínimo detalle, pues se podrá determinar en qué nivel se encuentran las relaciones políticas del ex mandatario con su sucesor. De los resultados de sus encuentros surgirá la clave del futuro del justicialismo. (DyN)







