El kirchnerismo mima a Scioli pero el aliado Sabbatella lo ataca
Los candidatos a la Gobernación se pelean entre sí, mientras la oposición sigue en campaña. Mientras Cristina pide a sus seguidores que salgan a capturar votos para la interna del 14, permite que Sabbatella fustigue a Scioli, quien puede ayudar al kirchnerismo a salir del abismo El oficialismo debería mostrarse unido si pretende lograr un buen caudal de votos en la provincia de Buenos Aires. Al mandatario le pasan "facturas" políticas por sus actitudes.
BUENOS AIRES.- Luego de las estrepitosas derrotas electorales que el kirchnerismo sufrió en la Capital Federal y en Santa Fe, y con seguridad también padecerá el resultado del domingo en Córdoba, el futuro del oficialismo descansa sobre las espaldas del gobernador bonaerense Daniel Scioli. Por eso, muchos dirigentes "K" trastocaron el odio por el amor en su relación con el ex motonauta y comenzaron a destacar las políticas sociales que implementa y la adhesión y defensa que hace del modelo kirchnerista. Es que el resultado favorable a Cristina Fernández en Buenos Aires dependerá de lo que haga Scioli, que puede garantizarle una victoria en octubre.
Sin embargo, hay otros referentes, como el candidato a gobernador bonaerense por "Nuevo Encuentro", Martín Sabbatella, quien salió a criticar al gobernador, ya que competirán el 23 de octubre por la Gobernación y la renovación de diputados y senadores, intendencias y concejalías.
Sabbatella, aseguró que la gestión de Scioli se caracteriza por "una exceso de moderación". "La provincia tiene una gestión conservadora, que no se plantea desafíos profundos de cambio, que no rompe el molde, y que no aprovecha el potencial de desarrollo y de inclusión que brinda un territorio muy rico en recursos", consideró. "La provincia puede avanzar más rápido y estratégicamente con políticas inclusivas de crecimiento. Pero, hay que animarse", afirmó Sabbatella, quien de esta manera y llamó a los votantes a "animarse a más".
Pero si Scioli y Sabbatella son claramente "K" y llevan en sus boletas la fórmula presidencial oficial Cristina Fernández-Amado Boudou, ¿cómo se entiende que se desgasten entre sí, cuando el oficialismo necesita, ahora más que nunca, aglutinar fuerzas y asegurarse una buena elección en las internas abiertas del 14, ya que esos resultados se convertirán en la "cabeza de playa" para llegar con una base de votos respetables a la elección definitiva del 23 de octubre? Es posible que el aval oficial a Sabbatella, y el que la Justicia Electoral le otorgó al permitir las colectoras para las primarias, lo hayan impulsado a endurecer sus posturas políticas. "Si la inversión que realiza la Nación se acompañara con una decisión proporcional y en la misma dirección de parte de la Provincia y los municipios, la situación de los bonaerenses sería mejor", consideró.
Todo parece indicar que las críticas incluyen un "pase de facturas" desde la Nación al actual gobernador, ya que desde que dijo que en la Argentina hay inseguridad, en el verano de 2010, y hasta ahora, con sus reconocimientos a la buena elección de Miguel del Sel, en Santa Fe, su apoyo para el cordobés José Manuel de la Sota y las críticas a las políticas "anti campo" de Guillermo Moreno, Scioli ha tratado de diferenciarse en algunos temas.
Se dice que está pensando en la Presidencia de 2015, como heredero del mundo "K", una idea que no sería del agrado de Cristina y sus "delfines. (DyN-Especial)
Sin embargo, hay otros referentes, como el candidato a gobernador bonaerense por "Nuevo Encuentro", Martín Sabbatella, quien salió a criticar al gobernador, ya que competirán el 23 de octubre por la Gobernación y la renovación de diputados y senadores, intendencias y concejalías.
Sabbatella, aseguró que la gestión de Scioli se caracteriza por "una exceso de moderación". "La provincia tiene una gestión conservadora, que no se plantea desafíos profundos de cambio, que no rompe el molde, y que no aprovecha el potencial de desarrollo y de inclusión que brinda un territorio muy rico en recursos", consideró. "La provincia puede avanzar más rápido y estratégicamente con políticas inclusivas de crecimiento. Pero, hay que animarse", afirmó Sabbatella, quien de esta manera y llamó a los votantes a "animarse a más".
Pero si Scioli y Sabbatella son claramente "K" y llevan en sus boletas la fórmula presidencial oficial Cristina Fernández-Amado Boudou, ¿cómo se entiende que se desgasten entre sí, cuando el oficialismo necesita, ahora más que nunca, aglutinar fuerzas y asegurarse una buena elección en las internas abiertas del 14, ya que esos resultados se convertirán en la "cabeza de playa" para llegar con una base de votos respetables a la elección definitiva del 23 de octubre? Es posible que el aval oficial a Sabbatella, y el que la Justicia Electoral le otorgó al permitir las colectoras para las primarias, lo hayan impulsado a endurecer sus posturas políticas. "Si la inversión que realiza la Nación se acompañara con una decisión proporcional y en la misma dirección de parte de la Provincia y los municipios, la situación de los bonaerenses sería mejor", consideró.
Todo parece indicar que las críticas incluyen un "pase de facturas" desde la Nación al actual gobernador, ya que desde que dijo que en la Argentina hay inseguridad, en el verano de 2010, y hasta ahora, con sus reconocimientos a la buena elección de Miguel del Sel, en Santa Fe, su apoyo para el cordobés José Manuel de la Sota y las críticas a las políticas "anti campo" de Guillermo Moreno, Scioli ha tratado de diferenciarse en algunos temas.
Se dice que está pensando en la Presidencia de 2015, como heredero del mundo "K", una idea que no sería del agrado de Cristina y sus "delfines. (DyN-Especial)










