03 Agosto 2011 Seguir en 
Un metálico robot y un cactus verde fluorescente reviven en el taller en las manos de Ricardo Palma, Noemí Avila y Graciela Santi. "Hemos dado retoques de pintura, de barnices, pero respetando absolutamente todos los colores, y los hemos organizado por obra", explica con pasión María Elena Herrera, directora de la Escuela de Títeres de la Provincia. Habla de esos seres tan parecidos a los humanos, el día antes de una puesta en escena muy especial.
Hoy, en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT) abrirá la muestra del museo que lleva el nombre de su fundadora, "Alba Enrico de Vaca", en su homenaje y con motivo de que en septiembre la escuela cumplirá 55 años.
Todos los muñecos
Herrera describe la exposición que por primera vez revelará la totalidad del patrimonio de la escuela: "más de 100 muñecos, alrededor de 18 obras con sus escenografias -o las que se pudo rescatar-, hasta los equipos de sonido que se usaban. Se exhibirán títeres donados por embajadas, fotografias y muñecos de titiriteros argentinos; también los de la escuela; los teatrinos, así como bibliografía de consulta permanente".
Hoy, en la apertura, ofrecerán una función creada por Enrico de Vaca, "Un caso mímico musical" (concierto), con los títeres originales y la música de la época. Las docentes Graciela Santi y Adriana Lando se prestan al backstage que propone el fotógrafo de LA GACETA y para ello, junto a Herrera, empuñan los títeres originales.
"La idea -asevera Herrera- es que este museo se siga mostrando en otros espacios y que podamos ofrecer funciones de títeres para hacer más atractiva la visita". Luego, recuerda las actividades que se desarrollan -escuela, taller y teatro- para chicos de 4 a 14 años. Además hacen talleres itinerantes en escuelas, comedores o instituciones privadas del interior.
En 2010 el taller itinerante que hicieron en la escuela secundaria de Banda del Río Salí ganó el primer premio de Experiencias de Cultura y Ciudadanía Artística, y luego viajaron a México representando a Argentina.
Como la de los actores, la de los títeres es historia antigua -ya en el siglo V a.C. Jenofonte los nombra en su Symposium-, pero ellos han quedado un poco relegados en el devenir del teatro universal. Por ello los títeres de la provincia salen hoy a escena, con la convicción de que son una herramienta educativa que estimula emociones y las alimenta; despierta vocaciones artísticas y desarrolla capacidades creadoras que acompañarán por siempre a niños y adolescentes.
Hoy, en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT) abrirá la muestra del museo que lleva el nombre de su fundadora, "Alba Enrico de Vaca", en su homenaje y con motivo de que en septiembre la escuela cumplirá 55 años.
Todos los muñecos
Herrera describe la exposición que por primera vez revelará la totalidad del patrimonio de la escuela: "más de 100 muñecos, alrededor de 18 obras con sus escenografias -o las que se pudo rescatar-, hasta los equipos de sonido que se usaban. Se exhibirán títeres donados por embajadas, fotografias y muñecos de titiriteros argentinos; también los de la escuela; los teatrinos, así como bibliografía de consulta permanente".
Hoy, en la apertura, ofrecerán una función creada por Enrico de Vaca, "Un caso mímico musical" (concierto), con los títeres originales y la música de la época. Las docentes Graciela Santi y Adriana Lando se prestan al backstage que propone el fotógrafo de LA GACETA y para ello, junto a Herrera, empuñan los títeres originales.
"La idea -asevera Herrera- es que este museo se siga mostrando en otros espacios y que podamos ofrecer funciones de títeres para hacer más atractiva la visita". Luego, recuerda las actividades que se desarrollan -escuela, taller y teatro- para chicos de 4 a 14 años. Además hacen talleres itinerantes en escuelas, comedores o instituciones privadas del interior.
En 2010 el taller itinerante que hicieron en la escuela secundaria de Banda del Río Salí ganó el primer premio de Experiencias de Cultura y Ciudadanía Artística, y luego viajaron a México representando a Argentina.
Como la de los actores, la de los títeres es historia antigua -ya en el siglo V a.C. Jenofonte los nombra en su Symposium-, pero ellos han quedado un poco relegados en el devenir del teatro universal. Por ello los títeres de la provincia salen hoy a escena, con la convicción de que son una herramienta educativa que estimula emociones y las alimenta; despierta vocaciones artísticas y desarrolla capacidades creadoras que acompañarán por siempre a niños y adolescentes.







