Cartas de lectores

01 Agosto 2011
nicolás cabrera

La intoxicación producida por la inhalación de monóxido de carbono (CO) desencadena todos los años más de un desenlace mortal. El CO es peligroso ya que sólo se puede detectar por medio de sensores, porque es incoloro, inodoro e insípido. Los artefactos de uso doméstico pueden producir escapes de CO si no están funcionando bien. Nicolás Federico Cabrera tenía 30 años cuando murió de esta manera. Nico fue un niño encantador que se convirtió en un joven espléndido. Bien criado y mejor aprendido, estaba muy dedicado a su familia, aún viviendo lejos. Era un joven brillante, afable, lleno de amigos, un deportista que tenía ante sí un futuro fantástico, pero la muerte le tendió una encerrona. La pérdida de un hijo es una tragedia innombrable, y sólo puede ayudar a paliarla la certeza de que no ocurrió en vano. En el caso de Nico, no sólo sus virtudes deben acompañarnos por siempre, sino el compromiso de luchar para que su injusta partida no vuelva a ocurrir, impulsando que se establezcan nuevas reglas de cumplimiento obligatorio en todo lo que significa la instalación y el posterior control de los artefactos domésticos alimentados a gas. Su pérdida dolerá menos si quienes administran la cosa pública elaboran programas que lleven este tema en su matriz. Programas que nos enseñen reglas básicas a cumplir en estos casos. A nuestra sociedad y a quienes la ordenan se les puede recriminar todo tipo de errores; pero el peor, el más atroz, es que se conduzcan como si el peligro no existiera porque eso nos deja todavía más inermes. El empleo de gases combustibles de uso doméstico es seguro sólo si se cumplen las normas básicas de utilización y mantenimiento de sus instalaciones. La empresa autorizada a instalar estos artefactos debería encargarse también de certificar periódicamente que todos los elementos usados sigan cumpliendo con la normativa (ubicación adecuada, accesorios y aparatos homologados, ventilación) y funcionen correctamente, tal como ocurre con la instalación de gas en los vehículos. Hoy, todos los que tuvimos la suerte de conocer, tratar y amar a Nico, lloramos su partida. Su vida fue un ejemplo; procuremos que su muerte también lo sea y que no se repita.

Delia Pinchetti

Los 99 años de la gaceta

¡99 años!... Y va pasando la vida. No obstante, LA GACETA está cada vez más joven. Un largo camino al servicio de la comunidad, entramada en cada latido de sus lectores, generando amistad, imponiéndose con su singular estilo, siempre atenta a la complejidad del mundo actual. LA GACETA, diaria y noble costumbre que induce al pensamiento con la sagacidad de sus análisis, proyectada por la destreza de su cuerpo periodístico. Plural y multifacética, generosa, abierta a sus lectores desde donde, con críticas constructivas, es posible aportar al mejoramiento de diversas situaciones. La página del humor despertando sonrisas; los acertados artículos sobre las actividades de nuestros artistas; el panorama provincial, nacional e internacional acercándonos lo acontecido. Tanta cultura reflejada en su empeño, para que continúe vibrando en la rutina de los tucumanos... ¡Feliz cumpleaños!

Nelly Elías de Benavente
nellybenavente@hotmail.com


algo mejor para el manantial

Reiteradamente recurrimos a este medio en busca de las soluciones por parte de la autoridad comunal, pero lamentablemente y ante nuestra sorpresa, jamás recibimos respuestas favorables a nuestros requerimientos, reclamos o problemas. Esto pone en evidencia la falta total de interés y capacidad. Hoy la localidad está sufriendo la embestida de infinidad de propaganda política (pasacalles especialmente), colgada en la vía pública, espacios verdes e incluso frentes de domicilios particulares. Pero nos asombra, primero, que uno de ellos es el comisionado actual, que insólitamente pide otra vez el apoyo para otros cuatro años de desgobierno. Y segundo, que los restantes (la mayoría de ellos) no tienen un solo proyecto, propuesta o idea de cómo sacar del abandono a esta localidad. Incluso jamás realizaron una obra o gestión que pueda indicar su idoneidad. Y eso nos preocupa porque son muchos los años (exactamente ocho) que aquí no existe una sola obra y menos servicios públicos eficientes, y eso nos llevó a esta lamentable situación que no queremos volver a repetir. Los candidatos deberían tener muy presente que para administrar la comuna se requiere experiencia y capacidad y, sobre todo, conocer los problemas existentes. Sepan que al asumir se encontrarán con la red vial totalmente destruida; el parque automotor totalmente deteriorado o desaparecido con puentes sin reparar; falta de agua potable; zonas inundables; alumbrado público deficiente; malezas que hace años no son cortadas; canales, acequias y alcantarillas colmatadas de basura; espacios verdes inutilizables; deporte y cultura sin actividad desde hace muchos años. Y lo más grave: salud, educación y seguridad sin la más mínima preocupación u ocupación de parte de la autoridad comunal. La comunidad de El Manantial necesita y quiere el cambio para tener un futuro. Hoy faltan pocos días para las elecciones y esperamos conocer las obras que realizaron todos los candidatos, como también los proyectos y propuestas, o al menos ideas, porque ya no podrán engañar a los vecinos con un pasacalle o un cartel pintado. Y tampoco cambiando el voto por un bolsón o dinero, porque ese fue el causal que llevó a sufrir a nuestras familias. Y la comuna debe ya dejar de ser una salida laboral o la solución económica para el funcionario y convertirse en el medio para el desarrollo socioeconómico de la comunidad.

Héctor Horacio Zajac
zajachoracio@live.com.ar


Encuestadores y "encuesteros"

La aparición de hechos nuevos, nuevas actividades u oficios, motivan frecuentemente la necesidad de crear nuevas palabras. Es decir crear un neologismo. Creo que se justifica el que voy a proponer al final. En estos últimos días hubo un aluvión de encuestas electorales, tan distantes de la realidad como lo están La Quiaca de Tierra del Fuego. En la Capital numerosos augures le erraron fiero, a tal punto que uno llegó a pronosticar empate. En Santa Fe la mayoría ignoró olímpicamente la aparición del candidato Midachi. Todo ello no impide que esos mismos profesionales, con cara de piedra, el lunes siguiente expliquen lo que nosotros, los legos, no sabemos entender. Como dateros de hipódromo, el sábado saben qué caballo va a ganar y el lunes por qué perdió. Cuentan, además, con el apoyo de algunos melenudos y/ o barbudos intelectuales, quienes nos ilustran sobre las razones que hacen que nosotros los giles votemos mal, es decir, en contra de sus preferencias. Desde sus burbujas de cristal enclavadas en el riñón más envidiable del presupuesto, hasta se dan el lujo de tenernos lástima. Pero estos iluminados augures se equivocan también en sus pronósticos. Y hablan a cada rato, al igual que los otros de las encuestas, con tanta seguridad que dan ganas de quemar las urnas. Volviendo al comienzo, propongo que a los que estudian seriamente las tendencias políticas del electorado los sigamos llamando encuestadores. Total, son uno o dos solamente. Para el resto propongo el neologismo "encuesteros", es decir, mitad encuestadores y mitad cuenteros.

Tulio Santiago Ottonello
Sarmiento 170
Monteros-Tucumán

el paraíso perdido

El 28 son las elecciones y el gobernador y todo su séquito aspiran a ser nuevamente reelegidos. En sus discursos proselitistas hablan de lo bien que está la provincia, del progreso que hacen en economía, salud y seguridad. Pero la verdad, señores, es otra. Yo nací y me crié en Santa Fe a 3.300, en tiempos que aún llegaban las carretas cargadas de carbón y cuando no había más que cañaverales, no existían ni la avenida América ni la Belgrano: ambas eran un enorme zanjón entre quintas de naranjas y manzanas, donde los pocos habitantes vivíamos en contacto con la naturaleza y todos nos conocíamos por el nombre, el apellido y el apodo. Pero el progreso llegó y ese paraíso de paz se fue poblando de casas y gente. La dictadura, seguida luego por las malas administraciones, le aportaron la marginalidad con sus políticas de desigualdad viento en popa. Ahora ya no se puede salir a la vereda porque acechan los malvivientes armados hasta los dientes que no escatiman en el daño que le puedan causar a sus víctimas. Es tierra de nadie. A mí me asaltaron en la esquina de pasaje García y pasaje Houssay (a metros de Belgrano al 3.300), el 24 de diciembre de 2004. En esa misma esquina, este año asaltaron con armas de fuego a muchas personas. Hicimos la denuncia, sin resultado positivo por supuesto. Y aún no han hecho nada para resolver el problema. Señor gobernador, las cosas en la provincia no están bien. La verdad es que mientras ustedes se preocupan por la re-reelección, todos los demás estamos a la deriva y sin ninguna esperanza de cambio. Lo único que nos queda por hacer es rogar que cada vez que salimos a la calle no nos quiebren, o que volvamos dentro de un cajón, de acuerdo al humor de los asaltantes.

Alejandra Burzac
aleburzac@yahoo.com.ar


sin dNI para votar

Tenía la esperanza de disponer de mi DNI para ejercer mi derecho a voto, pero a prácticamente dos semanas de las elecciones, pierdo la ingenua esperanza. Inicié el trámite para obtener la copia de mi documento en diciembre de 2009, en el Registro Civil de la Banda del Río Salí, después de haber sido asaltada en la vía pública. Regularmente pregunté por el estado del trámite en la mencionada dependencia, explicando cada vez (inútilmente) la forma en que se me perjudicaba al no poder disponer de esta acreditación de mi identidad, lo cual me impide realizar la casi totalidad de las gestiones públicas comunes en la vida de todo ciudadano. Recién este año, en una nueva visita a esa entidad, se me informó que mi solicitud había sido rechazada desde Buenos Aires por un error en el formulario inicial. Ante esto consulté por la posibilidad de hacer el nuevo documento en los Centros rápidos de Documentación, cuya gestión -según me consta- permite disponer del ejemplar en apenas dos semanas; pero me dijeron que no, ya que mi trámite estaba iniciado de otra manera. Lo cierto es que a la fecha, a casi un año y ocho meses, aún no tengo mi DNI ni se me da solución al respecto, aduciendo el directivo de la dependencia de Banda del Río Salí que la responsabilidad es de las instituciones nacionales y que sólo cabe esperar. Mientras sigo en la espera, apelo a quien pueda sugerirme una solución a fin de que se me restituya mi identidad legal.

María Gabriela De Boeck
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de
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concurrir con su documento de identidad. También
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real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA
GACETA se reserva el derecho de publicación.

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