31 Julio 2011 Seguir en 
Las alternativas tradicionales de inversión dieron los mejores resultados financieros en la primera mitad del año. En 2011 marcado por las elecciones locales, donde la inestabilidad internacional también se posa en un primer plano y las grandes potencias están mostrando serias dificultades para salir de la crisis, el panorama financiero no está exento de estas vulnerabilidades, señala la consultora Abeceb.com. "Los inversores locales que apostaron por los instrumentos financieros de menor riesgo como las tradicionales divisas (dólar y euro), el oro y los depósitos a plazo fijo los fueron quienes obtuvieron las mayores ganancias. Por el contrario, quienes invirtieron en instrumentos de mayor riesgo no sacaron amplias ventajas", remarca el informe.
Pese a las debilidades de la Eurozona, los inversores que apostaron por el euro fueron uno de los principales ganadores en lo que va de 2011. Con una suba del 15%, esta divisa mostró la mayor tasa de rendimiento. Su cotización pasó de ubicarse en los $ 5,2 por euro hasta alcanzar los $ 5,97, con amplias ganancias para sus tenedores. Los otros activos con tasas de ganancias positivas fueron el oro, el plazo fijo y el dólar, que son las tradicionales herramientas de inversión de bajo riesgo debido a su reducida volatilidad. En un contexto internacional de búsqueda de refugios de valor, el oro subió un 6% en el primer semestre y a lo largo de julio siguió escalando posiciones hasta alcanzar variaciones del 14% contra el precio que estaba vigente en diciembre. En tanto, el rendimiento del plazo fijo fue de aproximadamente el 5% semestral y el del dólar un 3%.
Las opciones menos tradicionales, y en cierta forma más riesgosas, fueron las peores alternativas del pasado semestre. El índice Merval de la Bolsa local retrocedió un 5% y los títulos públicos en pesos tampoco pudieron asegurar ganancias positivas por diferencia de precios. La cotización de estos últimos estuvo tendiendo a la baja. El Bocón PR13 cayó un 12% y el Discount en Pesos cayó otro 17%. Por el contrario, a diferencia de los títulos en pesos, los nominados en dólares tuvieron una evolución positiva. El Boden 2015 avanzó un 8%, mientras que el Discount en dólares subió apenas un 1%.
Por su parte, los títulos atados al PBI fueron los que mostraron mayores avances, aunque más moderados que el año pasado. El cupón en pesos (TVPP) avanzó un 17%, mientras que el cupón en dólares (TVPY) avanzó un 28%. Estos impulsos estuvieron dados por los alentadores pagos que prometen, dadas las altas tasas de crecimiento que viene mostrando la economía local.
En este sentido, Abeceb.com remarca que la primera mitad del año da ciertas pautas para pensar que la tendencia conservadora estuvo signada por la incertidumbre electoral. Los inversores huyeron de los activos riesgosos en búsqueda de opciones más estables y esto se vio reflejado en una serie de eventos. Primero, en la creciente fuga de capitales, que evidencia la huida del peso hacia el dólar. Segundo, en la caída del volumen de operaciones en la bolsa porteña que condujo a caídas del Merval. Y tercero, en el mayor descenso que se vio en los bonos en pesos a diferencia del de los bonos de dólares, cuya evolución fue menos abrupta.
Este patrón es opuesto al que había tenido lugar el año pasado. Los grandes ganadores de 2010 fueron los inversores que apostaron al riesgo y asumieron posiciones que no eran las tradiciones, como el dólar o los plazos fijos. Por el contrario, quienes huyeron de estas alternativas e invirtieron en la bolsa y los bonos locales fueron los que pudieron sacar ventajas del contexto macroeconómico.
Expectativa
Lo que se espera para la segunda mitad del año es que el panorama de incertidumbre persista y continúe el refugio en inversiones tradicionales persistan. Recién sobre el último bimestre, cuando se definan las elecciones presidenciales y siempre que el panorama internacional no se complique demasiado, habrá un reacomodamiento de las carteras a favor de las opciones menos tradicionales. Teniendo en cuenta que las estimaciones del crecimiento de la economía hablan de cifras cercanas al 8%, es esperable que después del temblor electoral haya mayor demanda de bonos (en especial los atados al PBI) y de acciones. Estos activos siguen un comportamiento procíclico, cuya evolución y rendimiento estarán vinculados con el buen desempeño económico con que se espera cierre este 2011.
Pese a las debilidades de la Eurozona, los inversores que apostaron por el euro fueron uno de los principales ganadores en lo que va de 2011. Con una suba del 15%, esta divisa mostró la mayor tasa de rendimiento. Su cotización pasó de ubicarse en los $ 5,2 por euro hasta alcanzar los $ 5,97, con amplias ganancias para sus tenedores. Los otros activos con tasas de ganancias positivas fueron el oro, el plazo fijo y el dólar, que son las tradicionales herramientas de inversión de bajo riesgo debido a su reducida volatilidad. En un contexto internacional de búsqueda de refugios de valor, el oro subió un 6% en el primer semestre y a lo largo de julio siguió escalando posiciones hasta alcanzar variaciones del 14% contra el precio que estaba vigente en diciembre. En tanto, el rendimiento del plazo fijo fue de aproximadamente el 5% semestral y el del dólar un 3%.
Las opciones menos tradicionales, y en cierta forma más riesgosas, fueron las peores alternativas del pasado semestre. El índice Merval de la Bolsa local retrocedió un 5% y los títulos públicos en pesos tampoco pudieron asegurar ganancias positivas por diferencia de precios. La cotización de estos últimos estuvo tendiendo a la baja. El Bocón PR13 cayó un 12% y el Discount en Pesos cayó otro 17%. Por el contrario, a diferencia de los títulos en pesos, los nominados en dólares tuvieron una evolución positiva. El Boden 2015 avanzó un 8%, mientras que el Discount en dólares subió apenas un 1%.
Por su parte, los títulos atados al PBI fueron los que mostraron mayores avances, aunque más moderados que el año pasado. El cupón en pesos (TVPP) avanzó un 17%, mientras que el cupón en dólares (TVPY) avanzó un 28%. Estos impulsos estuvieron dados por los alentadores pagos que prometen, dadas las altas tasas de crecimiento que viene mostrando la economía local.
En este sentido, Abeceb.com remarca que la primera mitad del año da ciertas pautas para pensar que la tendencia conservadora estuvo signada por la incertidumbre electoral. Los inversores huyeron de los activos riesgosos en búsqueda de opciones más estables y esto se vio reflejado en una serie de eventos. Primero, en la creciente fuga de capitales, que evidencia la huida del peso hacia el dólar. Segundo, en la caída del volumen de operaciones en la bolsa porteña que condujo a caídas del Merval. Y tercero, en el mayor descenso que se vio en los bonos en pesos a diferencia del de los bonos de dólares, cuya evolución fue menos abrupta.
Este patrón es opuesto al que había tenido lugar el año pasado. Los grandes ganadores de 2010 fueron los inversores que apostaron al riesgo y asumieron posiciones que no eran las tradiciones, como el dólar o los plazos fijos. Por el contrario, quienes huyeron de estas alternativas e invirtieron en la bolsa y los bonos locales fueron los que pudieron sacar ventajas del contexto macroeconómico.
Expectativa
Lo que se espera para la segunda mitad del año es que el panorama de incertidumbre persista y continúe el refugio en inversiones tradicionales persistan. Recién sobre el último bimestre, cuando se definan las elecciones presidenciales y siempre que el panorama internacional no se complique demasiado, habrá un reacomodamiento de las carteras a favor de las opciones menos tradicionales. Teniendo en cuenta que las estimaciones del crecimiento de la economía hablan de cifras cercanas al 8%, es esperable que después del temblor electoral haya mayor demanda de bonos (en especial los atados al PBI) y de acciones. Estos activos siguen un comportamiento procíclico, cuya evolución y rendimiento estarán vinculados con el buen desempeño económico con que se espera cierre este 2011.







