Moliné, una pelea más difícil

El juez de la Corte está dispuesto a llegar hasta el final del trámite parlamentario para su destitución.

05 Julio 2003
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- El previsible aceleramiento de los juicios políticos a jueces de la Corte Suprema, tras la nominación de Eugenio Zaffaroni ha sido seguido por la firme presunción de que Eduardo Moliné O´Connor no repetirá el caso fácil de Julio Nazareno. Su respuesta ha asegurado que llegará hasta el final del trámite parlamentario, -no menor de 3 a 4 meses si debe resolverse en el Senado- pues no renunciará. Esa actitud y la decisión presidencial de evitar más de un juicio a la vez, abren un panorama incierto a la demorada tarea del máximo tribunal, del que puede ser beneficiado en lo inmediato el gobierno por el aplazamiento de temas que lo perturban. A la larga, sin embargo, tal situación puede ser desfavorable para la imagen de seguridad jurídica con la que se espera ver al país aquí y en el exterior. Es árido el camino por recorrer y que, por decisión de Kirchner, será más largo de lo calculado. También accidentado, como advirtió al penalista Zaffaroni en las opiniones que lo cuestionan y comienzan a aflorar, y que en casos muy significativos revelan cuán oportunistas pueden ser a veces algunos juicios entre nuestra clase política.

Oportunismo
Uno de estos ha sido el de Patricia Bullrich, candidata al gobierno porteño de Ricardo López Murphy, por considerar que en la situación de inseguridad y delito que vive el país la nominación de Zaffaroni no es la adecuada, dado su posicionamiento jurídico ?garantista?. Desde ese punto de vista, los jueces deberían tener el color de las circunstancias en que son designados, antes que sus capacidades específicas. Por otra parte, deberá aguardarse a cuáles serán los futuros nombramientos para la Corte antes de emitirse una opinión de tal naturaleza. Por cierto que entre los ocho ministros actuales de la Corte el nominado se encuentra en manifiesta minoría para preocupar a Bullrich. Tanto la candidata como López Murphy han reconocido, empero, que se trata de una distinguida figura del derecho. Algo parecido ocurre con Moliné O´Connor y por ello se lo considera en condiciones de rendir una dura batalla política en el Congreso, sobre cargos discutibles.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, confirmó anticipos de este Panorama, al declarar que el presidente Kirchner "no apoyará públicamente" a candidatos electorales extrapartidarios. También había dicho el jefe del gobierno a sus colaboradores que no lo hicieran ellos, apuntando especialmente al caso del frepasista Aníbal Ibarra como alcalde porteño, y que ha profundizado la división del justicialismo local. Los más críticos de una silenciosa adhesión kichnerista han recordado que el PJ porteño se rompió y adhirió por mitad a Mauricio Macri, precisamente porque el presidente lo sacó a Daniel Scioli para llevarlo como vice. Horas antes, Scioli había ganado la interna justicialista porteña poniendo fin a la recurrente crisis local del PJ. (De nuestra Sucursal)

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