La pelota empezó a rodar a las 7. La redacción digital lanzó los titulares de la edición impresa por e-mail, puso on line la columna "Periodismo Ciudadano" que se hace con aportes de la gente, supervisó los comentarios de los lectores que habían quedado rezagados de la madrugada y luego publicó los tres primeros títulos: "Esto dicen las tapas del país"; "Breivik avisó una hora antes de que iba a cometer la masacre"; y "Aníbal Fernández le respondió a Alberto". A las 8 arrancó motores la redacción impresa: Grondona, la inflación, internas abiertas, el crimen del peluquero, el default del Tío Sam, Humala y después a cerrar las producciones especiales de la Primera Sección, TUcumanos y Deportes. A las 14 el diario estaba en la cocina, a fuego lento. Faltaba hacer la tapa. A la tarde se coló Jujuy y su dolor y un par de títulos más, sin mayor trascendencia. Y como la vida, un día más las rotativas comenzaron a rodar, como todos los días, desde hace 99 años.







