27 Julio 2011 Seguir en 
Cuando Sandra Ramos se enteró de que su hija había sufrido un atraco, en diciembre, decidió que haría lo posible por vivir en un lugar más seguro. Y contagió con su iniciativa a los vecinos de los barrios El Bosque y Don Bosco. Algunos comenzaron a reunirse con los policías de su jurisdicción, pero no quedaron satisfechos con las respuestas. "Como el Gobierno no les hace caso a las protestas y a los cortes, decidimos seguir los pasos administrativos y legales que corresponden", dijo Jorgelina Ponce, que integra la junta vecinal. Así, en el barrio lograron reunir 800 firmas. El reclamo fue llevado por escrito a Casa de Gobierno. Y los vecinos advirtieron que acudirán a todos los organismos nacionales e internacionales que haga falta hasta obtener una respuesta.







