Primero hubo mucho humor. El humorista Miguel del Sel, candidato del PRO, estuvo toda la tarde en las tendencias como segundo, por encima del kirchnerista Agustín Rossi, y la TV y las redes sociales se hicieron una fiesta: "acaban de ver a Fito Páez en Farmacity, compró Reliverán y Buscapina"; "Estoy a punto de exiliarme", decían los comentarios. Al caer la noche el debate era intenso y exhaustivo y los periodistas políticos se resignaban a esperar hasta después de medianoche. Pero a las 20 aparecieron datos que ponían al humorista en primer lugar. "¿Miguel del Sel? ¿Miguel del Sel? ¿Qué está pasando? ... Y bueno... Ramón ganó acá y no era tan gracioso como Miguel", dijo un cronista. A las 21 ya hubo seriedad. "Se van a empezar a pegar"; "hay que analizar los perdedores y perdedoras", dijo otro. "Esperemos al final" acotó un tercero. Pero el asombro ya estaba instalado. Tapado, quedó el aumento de la nafta de YPF en un 5% y para entonces, nadie se acordaba de Uruguay campeón de América.







