24 Marzo 2002 Seguir en 
Todo depende del cristal con que se mire la realidad, suele decir el adagio. Así como las vías de un tren pueden ser sinónimo de comunicación, también pueden representar lo contrario.
Varias cuadras de la calle Italia están hermanadas con las vías del ferrocarril. Estas se elevan por sobre el nivel de la calle y los conductores que circulan de sur a norte y viceversa tienen, por lo general, problemas de visibilidad, debido a que hay que alcanzar la cima de las vías para saber si viene otro vehículo. En algunos casos, la falta de prevención o de sentido común puede sumar otro riesgo a la situación que comentamos. Ello sucede, por ejemplo, en Laprida e Italia. Por la primera arteria, circula la línea Nº 12. Los colectivos tienen su parada apenas descienden de la vía; de manera que si un vehículo viene por detrás debe frenar bruscamente para evitar la colisión y esta puede llegar a ser en cadena, como ya ha ocurrido.
Si los funcionarios recorrieran de vez en cuando la ciudad, observando y anotando los inconvenientes -muchos de solución sencilla- habrían advertido hace ya tiempo este problema y habrían trasladado la parada a la mitad de cuadra. Siempre es bueno recordar que es mejor prevenir que curar.
Varias cuadras de la calle Italia están hermanadas con las vías del ferrocarril. Estas se elevan por sobre el nivel de la calle y los conductores que circulan de sur a norte y viceversa tienen, por lo general, problemas de visibilidad, debido a que hay que alcanzar la cima de las vías para saber si viene otro vehículo. En algunos casos, la falta de prevención o de sentido común puede sumar otro riesgo a la situación que comentamos. Ello sucede, por ejemplo, en Laprida e Italia. Por la primera arteria, circula la línea Nº 12. Los colectivos tienen su parada apenas descienden de la vía; de manera que si un vehículo viene por detrás debe frenar bruscamente para evitar la colisión y esta puede llegar a ser en cadena, como ya ha ocurrido.
Si los funcionarios recorrieran de vez en cuando la ciudad, observando y anotando los inconvenientes -muchos de solución sencilla- habrían advertido hace ya tiempo este problema y habrían trasladado la parada a la mitad de cuadra. Siempre es bueno recordar que es mejor prevenir que curar.





