23 Julio 2011 Seguir en 
La muerte del pintor Lucien Freud (a los 88 años, nieto del gran Sigmund) conmovió al mundo del arte. Su fama como retratista había llegado a la corona británica, ya que fue el autor de varios retratos de la reina Isabel II (uno de ellos muy criticado, ya que la soberana lucía llamativamente avejentada). En Londres, donde se radicó desde muy joven, los desnudos de Lucien le aseguraron un lugar único en el hall de la fama. Y en mayo pasado explotó la bomba: una de sus obras se vendió en 33,6 millones de dólares, récord para un artista vivo (foto). ¿Cómo se cotizará ahora?







