Entraron a una oficina del Poder Judicial y robaron 12 notebooks sin que nadie los viera
El hurto se habría producido el fin de semana del 9 de Julio, en la sala del Centro de Especialización y Capacitación Judicial. "Hay algunos indicios", dijo el presidente de la Corte, Antonio Estofán. Hubo allanamientos, pero no hallaron los equipos.
23 Julio 2011 Seguir en 
El salón del edificio donde próximamente rendirán examen los aspirantes a ayudante fiscal y ayudante defensor fue escenario de un misterioso robo. El fin de semana del 9 de Julio, alguien ingresó a esa oficina, situada frente al Palacio de Tribunales, desconectó 12 de las 25 notebooks que son utilizadas para los concursos del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), y las sustrajo sin llamar la atención, indica la denuncia realizada por parte de funcionarios del Poder Judicial. "La Policía está investigando el hecho; hay algunos indicios, pero lógicamente no se pude anticipar nada", señaló el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Antonio Estofán.
En el segundo piso del edificio ubicado en calle La Madrid 420 funcionan las oficinas del Centro de Especialización y Capacitación Judicial. Allí, los aspirantes a ocupar un cargo en la Justicia deben sentarse ante las computadoras para tratar de resolver los cuestionarios. "Lógicamente, es un lugar que se cierra con llave", indicó una fuente consultada por LA GACETA.
Sorpresa
Al parecer, el 8 de julio, último día hábil antes del inicio de la feria judicial, todas las notebooks estaban instaladas. Al lunes siguiente, el 11 de julio, empleados del área de Sistemas entraron allí para hacer tareas de rutina, según trascendió, y descubrieron con sorpresa que sólo quedaban 13 de las 25 computadoras.
En el acto, se alertó a las autoridades del Poder Judicial, y se realizó la denuncia en las oficinas de la Dirección General de Investigaciones de la Policía, en calle Junín al 800. "Al parecer, esto ocurrió durante el fin de semana del 9 de Julio", le dijo Estofán a LA GACETA. Además, remarcó que los investigadores de la fuerza de seguridad están trabajando para descubrir quién sustrajo esos equipos. "Hay muchos avances; veremos qué es lo que ocurre", expresó.
Según fuentes consultadas por LA GACETA, la Policía ya realizó cuatro allanamientos en casas de la zona sur de la capital. Sin embargo, no se obtuvo ninguna pista sobre el ladrón.
Guardia y testigo
Los investigadores también le tomaron declaración como testigo a un policía, que según las fuentes tiene asignada la custodia del edificio. Al parecer, el uniformado habría dicho que no detectó nada extraño mientras estuvo de guardia.
La causa, que está en manos del fiscal de feria, Carlos Albaca, había sido mantenida bajo estricto secreto. Sin embargo, en los últimas días se conocieron los primeros datos del robo. "Si bien es muy factible que todo haya ocurrido durante el fin de semana del 9 de Julio, tampoco se descarta que el hurto se haya producido antes. Lamentablemente, el edificio no cuenta con sistema de vigilancia con cámaras, y nadie se percató del robo", remarcó un investigador.
Sin violencia
Según se informó, la cerradura de la oficina no fue violentada, y las computadoras fueron los únicos bienes sustraídos. Además, se cree que las máquinas fueron seleccionadas al azar por los delincuentes. "Todo indica que utilizaron una copia de la llave o una llave maestra", indicaron fuentes de la pesquisa.
Próximamente, esas computadoras iban a ser utilizadas para rendir los concursos para los cargos de ayudante fiscal y de ayudante defensor. Según las fuentes consultadas, los discos rígidos no contenían información demasiado valiosa.
En el segundo piso del edificio ubicado en calle La Madrid 420 funcionan las oficinas del Centro de Especialización y Capacitación Judicial. Allí, los aspirantes a ocupar un cargo en la Justicia deben sentarse ante las computadoras para tratar de resolver los cuestionarios. "Lógicamente, es un lugar que se cierra con llave", indicó una fuente consultada por LA GACETA.
Sorpresa
Al parecer, el 8 de julio, último día hábil antes del inicio de la feria judicial, todas las notebooks estaban instaladas. Al lunes siguiente, el 11 de julio, empleados del área de Sistemas entraron allí para hacer tareas de rutina, según trascendió, y descubrieron con sorpresa que sólo quedaban 13 de las 25 computadoras.
En el acto, se alertó a las autoridades del Poder Judicial, y se realizó la denuncia en las oficinas de la Dirección General de Investigaciones de la Policía, en calle Junín al 800. "Al parecer, esto ocurrió durante el fin de semana del 9 de Julio", le dijo Estofán a LA GACETA. Además, remarcó que los investigadores de la fuerza de seguridad están trabajando para descubrir quién sustrajo esos equipos. "Hay muchos avances; veremos qué es lo que ocurre", expresó.
Según fuentes consultadas por LA GACETA, la Policía ya realizó cuatro allanamientos en casas de la zona sur de la capital. Sin embargo, no se obtuvo ninguna pista sobre el ladrón.
Guardia y testigo
Los investigadores también le tomaron declaración como testigo a un policía, que según las fuentes tiene asignada la custodia del edificio. Al parecer, el uniformado habría dicho que no detectó nada extraño mientras estuvo de guardia.
La causa, que está en manos del fiscal de feria, Carlos Albaca, había sido mantenida bajo estricto secreto. Sin embargo, en los últimas días se conocieron los primeros datos del robo. "Si bien es muy factible que todo haya ocurrido durante el fin de semana del 9 de Julio, tampoco se descarta que el hurto se haya producido antes. Lamentablemente, el edificio no cuenta con sistema de vigilancia con cámaras, y nadie se percató del robo", remarcó un investigador.
Sin violencia
Según se informó, la cerradura de la oficina no fue violentada, y las computadoras fueron los únicos bienes sustraídos. Además, se cree que las máquinas fueron seleccionadas al azar por los delincuentes. "Todo indica que utilizaron una copia de la llave o una llave maestra", indicaron fuentes de la pesquisa.
Próximamente, esas computadoras iban a ser utilizadas para rendir los concursos para los cargos de ayudante fiscal y de ayudante defensor. Según las fuentes consultadas, los discos rígidos no contenían información demasiado valiosa.







