22 Julio 2011 Seguir en 
Una familia que vive a pocas casas de donde fue ultimada Elda Ana Hovannes aseguró que, tras el homicidio, una patota ingresó a su casa, revolvió todo, los golpeó y los llevaron a una comisaría. Según dicen, les decían que ellos habían sido los autores del crimen. Desde la Policía aseguran que tuvieron que intervenir para evitar que fueran linchados.
Los Naranjo viven en calle México al 3.000, y se contactaron con LA GACETA para narrar el grave episodio. "Esa gente estacionó varios autos en el frente de la casa. Tiraron kerosén y amenazaron con prender fuego si no salíamos. Pero sólo estaban mi cuñado y mi bebé. Luego, se metieron a la casa diciendo que buscaban una moto, pero nunca se identificaron", dijo Jorgelina Gerez, esposa de Héctor Naranjo, uno de los agredidos. "Los vecinos nos contaron lo que pasó y fuimos hasta el lugar donde ocurrió el asesinato. Luego, escuchamos que habían encontrado a los ladrones. Con mi hermano nos subimos a la moto y seguimos a la Policía para ver quiénes eran. Pero cuando se detuvieron en nuestra casa no entendíamos nada", dijo Héctor Naranjo. "Nos arrestaron y llevaron a la seccional 12ª, donde tenían a Víctor, mi otro hermano", agregó. Según la familia, Héctor, Víctor y José Luis Naranjo fueron detenidos. "Me pidieron que me haga cargo de la causa. Me negué. Somos una familia de albañiles, no de ladrones", dijo Héctor.
El comisario Benjamín Luna, jefe de la seccional 12ª, confirmó el incidente, pero dijo que no fueron detenidos. "Un grupo de remiseros atrapó a esos chicos pensando que eran los autores del crimen. Trajeron a uno de ellos y en el camino lo maltrataron. Cuando sus hermanos llegaron a la comisaría los remiseros quisieron lincharlos y tuvimos que intervenir. Sin embargo, estos jóvenes no están vinculados con la muerte de Hovannes. Los pusimos en libertad ante su abogado. Siempre garantizamos su integridad física", dijo el comisario Luna.
Los Naranjo viven en calle México al 3.000, y se contactaron con LA GACETA para narrar el grave episodio. "Esa gente estacionó varios autos en el frente de la casa. Tiraron kerosén y amenazaron con prender fuego si no salíamos. Pero sólo estaban mi cuñado y mi bebé. Luego, se metieron a la casa diciendo que buscaban una moto, pero nunca se identificaron", dijo Jorgelina Gerez, esposa de Héctor Naranjo, uno de los agredidos. "Los vecinos nos contaron lo que pasó y fuimos hasta el lugar donde ocurrió el asesinato. Luego, escuchamos que habían encontrado a los ladrones. Con mi hermano nos subimos a la moto y seguimos a la Policía para ver quiénes eran. Pero cuando se detuvieron en nuestra casa no entendíamos nada", dijo Héctor Naranjo. "Nos arrestaron y llevaron a la seccional 12ª, donde tenían a Víctor, mi otro hermano", agregó. Según la familia, Héctor, Víctor y José Luis Naranjo fueron detenidos. "Me pidieron que me haga cargo de la causa. Me negué. Somos una familia de albañiles, no de ladrones", dijo Héctor.
El comisario Benjamín Luna, jefe de la seccional 12ª, confirmó el incidente, pero dijo que no fueron detenidos. "Un grupo de remiseros atrapó a esos chicos pensando que eran los autores del crimen. Trajeron a uno de ellos y en el camino lo maltrataron. Cuando sus hermanos llegaron a la comisaría los remiseros quisieron lincharlos y tuvimos que intervenir. Sin embargo, estos jóvenes no están vinculados con la muerte de Hovannes. Los pusimos en libertad ante su abogado. Siempre garantizamos su integridad física", dijo el comisario Luna.










