BUENOS AIRES.- Luego del resultado oficial en la Capital Federal se encendió una luz de alerta en el grupo de caciques del Conurbano Bonaerense, que debió aceptar sin chistar la estrategia presidencial de habilitar listas colectoras -o de adhesión, según su denominación oficial- para las elecciones de octubre. Falta bastante y ningún indicio con rigor cuasi científico habla de que pueda extrapolarse el comportamiento electoral porteño a la vasta geografía del Gran Buenos Aires. Pero los intendentes y legisladores de la Provincia tomaron nota de lo que significó, para la lista oficial de Daniel Filmus, el hecho de haber tenido colgadas debajo de su nombre otras dos ofertas más de perfil progresista/kirchnerista.
Concretamente, la nómina que fue a la elección con el sello "cristinista puro" sufrió una notable merma de votos en el ítem legislativo, porque esos sufragios perdidos se distribuyeron entre el par de listas que "adhirieron" a Filmus, pero que llevaron postulantes propios. Más de un jefe comunal teme ahora que le pase algo similar. Esta situación y cómo prevenirla fue tema de conversación entre hombres del PJ bonaerense.
Nombres y cifras
Filmus obtuvo el 27,6% de los votos porteños. Eso representó 20 puntos de diferencia para abajo con Macri. El 20 se convirtió en el nuevo número maldito de la Rosada, al menos hasta el balotaje del 31. La lista de legisladores propios de Filmus (es una forma de decir, porque no tuvo injerencia en la decisión de esos nombres) obtuvo, sin embargo, un 14,6%. La encabezó Juan Cabandié, uno de los emblemas de la agrupación juvenil La Cámpora. O sea que Cabandié -nieto de desaparecidos- sacó 13% menos que su candidato a jefe de Gobierno. La lectura de ese comportamiento en las urnas dice que Filmus se benefició con la existencia de colectoras porque sumaron todos para él. Pero la Legislatura porteña no podrá mostrar un monolítico bloque "K", con esa pureza de ADN kirchnerista que acaso imaginaron los cristinistas que manejaron la lapicera. (NA)
Concretamente, la nómina que fue a la elección con el sello "cristinista puro" sufrió una notable merma de votos en el ítem legislativo, porque esos sufragios perdidos se distribuyeron entre el par de listas que "adhirieron" a Filmus, pero que llevaron postulantes propios. Más de un jefe comunal teme ahora que le pase algo similar. Esta situación y cómo prevenirla fue tema de conversación entre hombres del PJ bonaerense.
Nombres y cifras
Filmus obtuvo el 27,6% de los votos porteños. Eso representó 20 puntos de diferencia para abajo con Macri. El 20 se convirtió en el nuevo número maldito de la Rosada, al menos hasta el balotaje del 31. La lista de legisladores propios de Filmus (es una forma de decir, porque no tuvo injerencia en la decisión de esos nombres) obtuvo, sin embargo, un 14,6%. La encabezó Juan Cabandié, uno de los emblemas de la agrupación juvenil La Cámpora. O sea que Cabandié -nieto de desaparecidos- sacó 13% menos que su candidato a jefe de Gobierno. La lectura de ese comportamiento en las urnas dice que Filmus se benefició con la existencia de colectoras porque sumaron todos para él. Pero la Legislatura porteña no podrá mostrar un monolítico bloque "K", con esa pureza de ADN kirchnerista que acaso imaginaron los cristinistas que manejaron la lapicera. (NA)







