12 Julio 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES y CIUDAD DE GUATEMALA.- El asesinato de Facundo Cabral conmovió al pueblo guatemalteco, que ganó las calles exigiendo paz y el cese de la violencia. Con carteles le pidieron perdón a la Argentina y al mundo por lo ocurrido en el país, donde se registran, en promedio, 18 asesinatos por día, muchos de ellos vinculados a las mafias.
Ayer, el gobierno de Guatemala dispuso el pase a retiro de la cúpula policial y de varios agentes, como consecuencia del atentado.
El cuerpo del trovador argentino fue embalsamado, y sus restos serán trasladados hoy a Buenos Aires, según confirmaron autoridades diplomáticas.
Cabral, de 74 años, fue asesinado a balazos cuando se dirigía en una camioneta hacia el aeropuerto. Las balas de los sicarios, según las investigaciones preliminares, iban dirigidas al empresario nicaragüense Henry Fariña, que tendría vínculos con la trata de personas, el narcotráfico y el juego ilegal. Fariña, resultó herido, al igual que David Llanos, representante del artista.
El gobierno guatemalteco decretó tres días de duelo nacional, y los ciudadanos salieron a las calles con velas y flores en memoria del cantautor. El embajador de Argentina en Guatemala, Ernesto López, dijo que se comunicó con los familiares del artista, quienes se mostraron dolidos e imposibilitados, por lo que la misión diplomática se hará cargo del traslado del cuerpo a Argentina. El gobierno guatemalteco pidió cubrir todos los gastos.
El cantautor argentino, exiliado durante la dictadura, se había presentado en dos recitales en Guatemala. El artista nació el 22 de mayo de 1937 en la ciudad bonaerense de La Plata y en 1970 grabó "No soy de aquí, ni soy de allá". (DPA y Especial)
Ayer, el gobierno de Guatemala dispuso el pase a retiro de la cúpula policial y de varios agentes, como consecuencia del atentado.
El cuerpo del trovador argentino fue embalsamado, y sus restos serán trasladados hoy a Buenos Aires, según confirmaron autoridades diplomáticas.
Cabral, de 74 años, fue asesinado a balazos cuando se dirigía en una camioneta hacia el aeropuerto. Las balas de los sicarios, según las investigaciones preliminares, iban dirigidas al empresario nicaragüense Henry Fariña, que tendría vínculos con la trata de personas, el narcotráfico y el juego ilegal. Fariña, resultó herido, al igual que David Llanos, representante del artista.
El gobierno guatemalteco decretó tres días de duelo nacional, y los ciudadanos salieron a las calles con velas y flores en memoria del cantautor. El embajador de Argentina en Guatemala, Ernesto López, dijo que se comunicó con los familiares del artista, quienes se mostraron dolidos e imposibilitados, por lo que la misión diplomática se hará cargo del traslado del cuerpo a Argentina. El gobierno guatemalteco pidió cubrir todos los gastos.
El cantautor argentino, exiliado durante la dictadura, se había presentado en dos recitales en Guatemala. El artista nació el 22 de mayo de 1937 en la ciudad bonaerense de La Plata y en 1970 grabó "No soy de aquí, ni soy de allá". (DPA y Especial)
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