11 Julio 2011 Seguir en 
CÓRDOBA.- Un hombre fue detenido acusado de matar a un jubilado en la localidad cordobesa de Punilla, luego de que su hijo policía notificara a sus superiores la posibilidad de que su padre fuera el autor del hecho, informaron hoy fuentes de la fuerza.
Marcelo Humberto Patiño, de 89 años, fue encontrado sin vida el jueves a las 21 en su vivienda ubicada en Gerónimo al 1.200, en Cosquín.
La Policía cordobesa informó que el cuerpo del jubilado estaba tendido en su cama y tenía heridas en producidas con un cuchillo.
Los investigadores no pudieron encontrar ninguna pista que los guiase al posible homicida. En el lugar del hecho no había muchos rastros del ataque, y según las primeras averiguaciones que realizaron, no existía un probable móvil para el crimen de Patiño, ya que al parecer no habían intentado robarle.
Sospechas
La noche del crimen, Néstor Hugo Lazarte, de 47 años, llegó a la casa de su hijo, Rodolfo Nicolás Lazarte, visiblemente nervioso. El muchacho trabaja en la Policía, y comenzó a interrogar a su padre por el motivo de su estado.
Néstor Lazarte sólo atinó a responderle que había cometido un hecho grave, se dio la vuelta y se marchó. El policía se quedó preocupado esa noche, pero recién relacionó la declaración de su padre con el crimen al día siguiente, cuando se enteró del trágico suceso.
Rodolfo Lazarte trabaja en la Patrulla Preventiva de Cosquín. Según confirmó el comisario mayor Victorio Collino, el policía llamó a sus superiores y les dijo que creía que su padre era la persona que había matado a Patiño.
Los investigadores comenzaron la búsqueda del presunto homicida, pero el hombre no había regresado a su casa. Luego de tres allanamientos realizados en distintos domicilios, lograron encontrar a Néstor Lazarte en la casa de su madre, ubicada en Punilla, una población cercana a Cosquín.
Según una de las hipótesis que maneja la Justicia, Néstor Lazarte había acudido a la casa del jubilado, al que le debía dinero, aparentemente para pedirle más. Pero el jubilado se negó.
Patiño, además de cortes en la cara y la cabeza, fue golpeado y empujado a la cama. Finalmente fue asfixiado con su propia almohada, según dijeron desde la Policía. Lo encontró su hermano. "Cuando prendo la luz de la pieza me doy con el cuadro ese. Estaba tendido sobre la cama, lleno de sangre", declaró el joven. La fiscal de Cosquín, María Alejandra Hillman, imputó a Lazarte como presunto autor de homicidio simple. (Télam).-
Marcelo Humberto Patiño, de 89 años, fue encontrado sin vida el jueves a las 21 en su vivienda ubicada en Gerónimo al 1.200, en Cosquín.
La Policía cordobesa informó que el cuerpo del jubilado estaba tendido en su cama y tenía heridas en producidas con un cuchillo.
Los investigadores no pudieron encontrar ninguna pista que los guiase al posible homicida. En el lugar del hecho no había muchos rastros del ataque, y según las primeras averiguaciones que realizaron, no existía un probable móvil para el crimen de Patiño, ya que al parecer no habían intentado robarle.
Sospechas
La noche del crimen, Néstor Hugo Lazarte, de 47 años, llegó a la casa de su hijo, Rodolfo Nicolás Lazarte, visiblemente nervioso. El muchacho trabaja en la Policía, y comenzó a interrogar a su padre por el motivo de su estado.
Néstor Lazarte sólo atinó a responderle que había cometido un hecho grave, se dio la vuelta y se marchó. El policía se quedó preocupado esa noche, pero recién relacionó la declaración de su padre con el crimen al día siguiente, cuando se enteró del trágico suceso.
Rodolfo Lazarte trabaja en la Patrulla Preventiva de Cosquín. Según confirmó el comisario mayor Victorio Collino, el policía llamó a sus superiores y les dijo que creía que su padre era la persona que había matado a Patiño.
Los investigadores comenzaron la búsqueda del presunto homicida, pero el hombre no había regresado a su casa. Luego de tres allanamientos realizados en distintos domicilios, lograron encontrar a Néstor Lazarte en la casa de su madre, ubicada en Punilla, una población cercana a Cosquín.
Según una de las hipótesis que maneja la Justicia, Néstor Lazarte había acudido a la casa del jubilado, al que le debía dinero, aparentemente para pedirle más. Pero el jubilado se negó.
Patiño, además de cortes en la cara y la cabeza, fue golpeado y empujado a la cama. Finalmente fue asfixiado con su propia almohada, según dijeron desde la Policía. Lo encontró su hermano. "Cuando prendo la luz de la pieza me doy con el cuadro ese. Estaba tendido sobre la cama, lleno de sangre", declaró el joven. La fiscal de Cosquín, María Alejandra Hillman, imputó a Lazarte como presunto autor de homicidio simple. (Télam).-







