Algunos televisores de la redacción estaban con el volumen alto, algo que suele pasar en horarios en que el cierre del diario está lejos o cuando ocurre algo importante. "Ese vestido parece comprado en el Mercado del Norte", disparó con evidente saña una editora, mientras con un pañuelo limpiaba sus anteojos para no perderse detalle del glamoroso casamiento entre Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock. "Vamos, descarguen su bronca envidiosas", replicó una redactora y así habilitó un jugoso debate entre las periodistas sobre los mejor y peor vestidos de la boda real. "No tengo envidia, pero es un vestido de segunda; el que me encantó es el de Kate Moss, bellísimo, es de (John) Galliano", aclaró la editora, en medio de un bullicio de opiniones femeninas. "¿Cómo?, ¿ahora (Eduardo) Galeano también diseña ropa?", preguntó un periodista que llegó tarde al debate y desató la risa de toda la redacción.







