01 Julio 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los voceros habituales del Presidente se aprestaron con rapidez a ponerle distancia de la derrota de la pareja justicialista para la gobernación de Tierra del Fuego, después de que durante la semana estuvieron promoviendo lo contrario, especialmente en el caso del candidato a vicegobernador, el kirchnerista Daniel Gallo. Tras ganar la primera vuelta para su reelección, Carlos Manfredotti cayó en el ballottage ante el radical Jorge Colazo, al no haber podido eludir el escándalo por la contratación de aviones de la Fuerza Aérea para trasladar gratis a electores desde Buenos Aires. Consecuentemente, el jefe del Gobierno disparó una consigna para esos voceros, advirtiéndoles que no deben jugar posicionamientos presidenciales sin una autorización expresa. Unas veces por imprudencias en el entorno presidencial y otras por especulaciones de los medios, también ha estado ocurriendo lo mismo con relación al alcalde porteño Aníbal Ibarra, al que Kirchner sólo verá ahora con una simpatía silenciosa. El testimonio electoral de Tierra del Fuego, un distrito de la constelación de Santa Cruz, ha sido la primera advertencia de que el electorado nacional sigue siendo bastante independiente.
Desacelerar
Ante versiones sobre una demora presidencial en proceder a la propuesta de sucesores del renunciado Julio Nazareno a la Corte Suprema, se aclaró en la Casa Rosada que no habrá precipitaciones, pero que, de cualquier manera, existe el plazo de un mes para hacerlo, establecido por el decreto que impone condiciones a esa nominación. Mientras tanto, en la Cámara de Diputados la oposición se propone desacelerar el notorio empeño del titular de la Comisión de Juicio Político, el tucumano Ricardo Falú, en continuar con el caso de Eduardo Moliné O?Connor, quien, como vicepresidente, preside ahora el máximo tribunal. A pesar de las reiteradas garantías que desde el Poder Ejecutivo se manifiestan acerca de la calidad del sucesor de Nazareno, son muchos en la Cámara Baja los que quieren constatarlas antes con los hechos.
Despacio
Si bien es un tema que no debe dejarse dormir, el proyecto de coparticipación federal de impuestos no figura entre las exigencias a cumplir antes de que finalice el año. Al menos, eso quedó acordado durante la reciente presencia en Buenos Aires del director general del Fondo Monetario, Horst Köhler, y sus conversaciones con Kirchner, el ministro Roberto Lavagna y numerosos gobernadores. El titular del organismo internacional no sólo advirtió cuán dificultoso sería pretender una sanción parlamentaria antes de que se produzcan los relevos electorales en Gobiernos provinciales y en las bancas del Congreso -la mitad en Diputados y un tercio del Senado-. Por otra parte, los números fiscales y la persistencia en ellos del poder central están mostrando comportamientos muy prudentes de las provincias, que permiten aguardar hasta el próximo ejercicio. La coparticipación federal de impuestos es otra gran deuda política de quienes se han turnado en el poder desde la reforma constitucional de 1994; es decir, todos los que se culpan recíprocamente por la situación del país. (De nuestra Sucursal)
Desacelerar
Ante versiones sobre una demora presidencial en proceder a la propuesta de sucesores del renunciado Julio Nazareno a la Corte Suprema, se aclaró en la Casa Rosada que no habrá precipitaciones, pero que, de cualquier manera, existe el plazo de un mes para hacerlo, establecido por el decreto que impone condiciones a esa nominación. Mientras tanto, en la Cámara de Diputados la oposición se propone desacelerar el notorio empeño del titular de la Comisión de Juicio Político, el tucumano Ricardo Falú, en continuar con el caso de Eduardo Moliné O?Connor, quien, como vicepresidente, preside ahora el máximo tribunal. A pesar de las reiteradas garantías que desde el Poder Ejecutivo se manifiestan acerca de la calidad del sucesor de Nazareno, son muchos en la Cámara Baja los que quieren constatarlas antes con los hechos.
Despacio
Si bien es un tema que no debe dejarse dormir, el proyecto de coparticipación federal de impuestos no figura entre las exigencias a cumplir antes de que finalice el año. Al menos, eso quedó acordado durante la reciente presencia en Buenos Aires del director general del Fondo Monetario, Horst Köhler, y sus conversaciones con Kirchner, el ministro Roberto Lavagna y numerosos gobernadores. El titular del organismo internacional no sólo advirtió cuán dificultoso sería pretender una sanción parlamentaria antes de que se produzcan los relevos electorales en Gobiernos provinciales y en las bancas del Congreso -la mitad en Diputados y un tercio del Senado-. Por otra parte, los números fiscales y la persistencia en ellos del poder central están mostrando comportamientos muy prudentes de las provincias, que permiten aguardar hasta el próximo ejercicio. La coparticipación federal de impuestos es otra gran deuda política de quienes se han turnado en el poder desde la reforma constitucional de 1994; es decir, todos los que se culpan recíprocamente por la situación del país. (De nuestra Sucursal)







