25 Junio 2011 Seguir en 
Están detrás del escenario, antes y después del show, pero sus caras no siempre son reconocibles para la mayoría. Son los que enfrentan los problemas, asumen riesgos y si todo sale bien, recogen los frutos. Los productores son necesarios. Acercan a los artistas al público, promueven e impulsan a potenciales estrellas. En Tucumán, sin embargo, chocan con escollos burocráticos, con imprecisiones legales, con carencias de espacios adecuados, con costos elevados. Por supuesto que ganan dinero, cholulean con las estrellas, gozan con los músicos que les gustan. Pero no todo es color de rosa, y cuando los cálculos fallan, el tiempo no acompaña o las normas cambian sobre la marcha (ocurre bastante), la alegría puede convertirse en un calvario.









