24 Junio 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La reunión de ministros del G-20 finalizó en París sin resultados concretos en temas espinosos como fijar topes a los precios de los productos agrícolas, eliminar restricciones a las exportaciones de granos y los biocombustibles, para combatir la volatilidad en el valor de los alimentos. En ese debate sobre la regulación de los precios de los commodities agrícolas, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez "profundizó" la postura de Argentina -que rechaza fijar un control de precios-, y reiteró que "la causa del hambre en el mundo no es la volatilidad de precios, sino la pobreza y la injusta distribución de la riqueza". Esta postura, se contrapone con la de Gran Bretaña, que impulsó incorporar en el documento final del nucleamiento que las restricciones a las exportaciones de cereales son la causa de la volatilidad de los precios de los commodities, algo que finalmente no sucedió. Domínguez planteó que "el hambre de 1000 millones de habitantes del planeta se soluciona con más productividad y aspiramos a llegar a 160 millones de toneladas en la próxima década. (DyN)







