A las 19.15 comenzó el mensaje por televisión que volvió a paralizar la redacción. No tanto como el anuncio del martes de la candidatura de Cristina, pero sí con cierta intensidad: se esperaba que la Presidenta dijera quién iba a ser su vice. La redacción compartía la expectativa de todo el país. Desde la mañana se hablaba de cómo debía ser la decisión: ¿busca alguien fiel o alguien con poder territorial y votos? Por eso cuando ella apareció para inaugurar el anexo del Instituto Leloir en la Capital Federal y para distinguir a científicos, su discurso fue seguido con avidez y hasta parecía que ella jugaba y disfrutaba con eso. Un periodista tuiteó: "en la redacción se especula sobre el segundo del binomio: Capitanich, Abal Medina o Zanini; los tres mosqueteros". Pero no. Quince minutos después, Cristina agradecía y dos comentarios describieron el momento: "habrá que seguir esperando. No nos hagamos los rulos". Y a renglón seguido: "No te hagás los rulos, Capitanich".







