21 Junio 2011 Seguir en 
En todo accidente de tránsito hay dos situaciones: el accidentado y el que lo produjo. Nuestro trabajo es analizar, en los casos que nos envían desde la Justicia, el punto de vista de la persona que produjo el accidente. La experiencia nos demuestra que muchas veces se sienten víctimas del sistema.
Sucede que, cuando analizamos los casos, observamos que en un 80% de las situaciones, la persona que fue chocada es un motociclista, un ciclista o un peatón, que estaba alcoholizada, o no cumplía las medidas de seguridad, como tener puesto el casco, o fueron imprudentes. Por eso es que se sienten víctimas de la situación. También, en muchos de estos casos, ellos han socorrido a la persona accidentada, y esa situación no ha sido considerada. Por eso se sienten víctimas. Es una situación bastante compleja. A la Dirección de Tránsito, por lo general, llegan a realizar los cursos conductores de autos, camiones y camionetas. Y con ellos tratamos de diferenciar la culpabilidad de la responsabilidad.
Desde la Justicia envían a que realicen los cursos aproximadamente unas 15 personas por mes. Es un curso intensivo, que dura una semana, dos horas por día. Se realiza una evaluación psicológica, y tratamos de analizar la situación del accidente, la posición de cada sujeto y como conductor en la vía pública. Tratamos de evaluar cómo nos comportamos cuando estamos en la calle.
Y el curso culmina con una evaluación, que es más intensiva que la que realiza la persona que va a obtener por primera vez el carnet de manejo. Específicamente se estudian, además de las reglas viales generales, las que tienen que ver con los accidentes.
Sucede que, cuando analizamos los casos, observamos que en un 80% de las situaciones, la persona que fue chocada es un motociclista, un ciclista o un peatón, que estaba alcoholizada, o no cumplía las medidas de seguridad, como tener puesto el casco, o fueron imprudentes. Por eso es que se sienten víctimas de la situación. También, en muchos de estos casos, ellos han socorrido a la persona accidentada, y esa situación no ha sido considerada. Por eso se sienten víctimas. Es una situación bastante compleja. A la Dirección de Tránsito, por lo general, llegan a realizar los cursos conductores de autos, camiones y camionetas. Y con ellos tratamos de diferenciar la culpabilidad de la responsabilidad.
Desde la Justicia envían a que realicen los cursos aproximadamente unas 15 personas por mes. Es un curso intensivo, que dura una semana, dos horas por día. Se realiza una evaluación psicológica, y tratamos de analizar la situación del accidente, la posición de cada sujeto y como conductor en la vía pública. Tratamos de evaluar cómo nos comportamos cuando estamos en la calle.
Y el curso culmina con una evaluación, que es más intensiva que la que realiza la persona que va a obtener por primera vez el carnet de manejo. Específicamente se estudian, además de las reglas viales generales, las que tienen que ver con los accidentes.







