Casi linchan a tres varitas a causa del vuelco de una 4x4

Una camioneta volcó al ser rozada por un auto. Transeúntes y ambulantes los acusaron de dar mal las indicaciones.

ROCE PELIGROSO. Al parecer, los conductores no entendieron bien las señales del inspector de Tránsito.
ROCE PELIGROSO. Al parecer, los conductores no entendieron bien las señales del inspector de Tránsito.
29 Junio 2003
Tres inspectores de Tránsito de la Municipalidad estuvieron a punto de ser linchados tras un espectacular accidente ocurrido en Sáenz Peña y Crisóstomo Alvarez. Transeúntes y vendedores ambulantes los hicieron responsables del hecho.
La camioneta Ford Ranger de Gerardo Omar Pellarolo, de 21 años, volcó sobre la avenida luego de que el Renault 19 que por Crisóstomo Alvarez conducía Daniel Gustavo Jiménez la chocó en el lateral trasero.
Con Pellarolo iban su hermana Verónica, quien sufrió un corte en un brazo; su pareja Nancy y el bebé de ambos, de 20 días, quienes afortunadamente no se lesionaron.
Jiménez contó que el varita le dio paso y que, de repente, se dio con la camioneta, sin poder frenar o esquivarla. Su auto sufrió daños en el frente.

"Hacen trampa"
"Desde temprano estábamos diciendo que los varitas iban a hacer chocar a alguien", dijo Omar, uno de los vendedores de la feria que funciona en la ex Terminal de Omnibus.
Su compañero Ramón agregó: "están a la caza de desprevenidos para hacerles la multa o pedirles coimas". "El que está sobre la garita se da vuelta cuando tienen el paso los que vienen por la avenida, y otro está en la vereda para hacerlos parar y pedirles plata", añadió.
Uno de los varitas, según los testigos, huyó del lugar. Los otros dos no pudieron hacerlo y tuvieron que declarar ante la Policía como testigos. Ramón Toro, quien estaba sobre la garita de tránsito de la esquina, habría dicho que Pellarolo cruzó la calle a pesar de que le indicó que se detuviera, mientras que Eduardo Castillo, que estaba en la vereda, aseguró no haber visto lo ocurrido.

Sin choques en la huelga
Diego, otro vendedor ambulante que vio el accidente, contó que durante el extenso paro de los empleados municipales, no se produjeron accidentes en esa esquina. "Pero ya volvieron y otra vez empiezan a hacerle trampa a la gente para sacarle plata", afirmó. Las pericias y los testimonios de los vendedores que se ofrecieron como testigos serán determinantes para saber si la responsabilidad fue de alguno de los conductores o si fue cierto que los inspectores municipales tuvieron la culpa. El caso está en manos de la fiscal Teresita Marnero y de la secretaria Liliana Fernández.

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