Como Cristina, Mujica entra en conflicto con el campo

El presidente uruguayo ratificó que impondrá un impuesto a la tierra. El Gobierno prevé recaudar unos U$S 60 millones anuales con la medida. El agro habla de un retroceso económico para el país.

19 Junio 2011
MONTEVIDEO.- El presidente de Uruguay, José Mujica, ratificó que creará un impuesto a las posesiones de más de 2.000 hectáreas de campos agropecuarios en el país, lo que es rechazado por centrales gremiales de productores del sector. "Esa tierra, hace 10 años, podía valer, en términos promedio, U$S 4.000 millones. Ahora, años después, esa misma tierra vale U$S 16.000 millones", afirmó el mandatario uruguayo para justificar su idea en declaraciones recogidas por varios diarios uruguayos.

Las tierras de uso agropecuario en Uruguay alcanzan aproximadamente las 16 millones de hectáreas. Según estimaciones del Gobierno, en los últimos años se dio un proceso de concentración de la propiedad de los campos y actualmente cerca de un tercio están en manos de 1.100 empresarios que explota cada uno más de 2.000 hectáreas.

Mujica propuso aplicar un impuesto a esos productores en proporción a la superficie de campos que posean, con un mínimo de U$S 8 por hectárea y hasta U$S 16. Lo que se recaude -unos U$S 60 millones anuales, según estimó- se destinará a financiar mejoras en la infraestructura y caminería rural. La idea generó inicialmente un fuerte choque con el vicepresidente uruguayo y ex ministro de Economía, Danilo Astori, aunque luego hubo una negociación para introducir algunos ajustes al proyecto. El mandatario anunció que presentará el proyecto definitivo al Consejo de Ministros en una reunión prevista para el próximo lunes.

Mientras, la Asociación Rural del Uruguay -una de las gremiales de empresarios agropecuarios más influyentes- cuestionó con dureza la intención de Mujica de establecer ese nuevo gravamen. "Si se concretaran los trascendidos de estas horas sería un cambio en las políticas que hasta ahora venían siendo estables y predecibles. Este es un cambio de reglas. Y nos afecta a todos. Puede ser un cambio de confianza y marcar un sesgo en materia de inversión", advirtió el presidente de esa gremial, José Bonica. "Nos hemos dado cuenta que esto no es un tema de infraestructura sino que tiene otra óptica. Tiene una fuerza ideológica muy grande. Es muy fuerte, es volver a situaciones que vivió el país hace mucho tiempo cuando todo el sector estaba estancado. El país superó esta manera de tributar sobre la tierra", manifestó. La medida de Mujica recordó a los rioplatenses el conflicto con el campo que sufrió en la otra orilla del "charco" la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, que incluyó piquetes y cambios políticos profundos. (DPA-Especial)

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