28 Junio 2003 Seguir en 
Un delincuente armado asaltó, ayer a la tarde y en pleno centro, a la empresa prepaga de salud Asispre y se llevó, frente a muchísima gente, unos $ 5.900.
A las 17, un hombre ingresó en la nueva sede de la firma, ubicada en Córdoba al 700. Simulando ser un cliente, ingresó directamente en la oficina del asistente del tesorero, Gabriel Gustavo Delgado, lo encañonó y lo llevó hacia el fondo del local, donde se encuentra la Tesorería. Según los testigos, en esa oficina estaban haciendo un arqueo de caja, con la puerta abierta y a la vista de todo el mundo. El delincuente redujo a varias personas que estaban en la habitación -incluido el tesorero, Reynaldo Mario Santillán. Las amordazó y las inmovilizó con cinta. Luego, el asaltante sencillamente tomó el dinero y se retiró por donde había ingresado. Minutos después el lugar estaba repleto de policías -a esa hora el centro estaba atestado de efectivos-.
No es la primera vez
Los investigadores se mostraron sorprendidos por la total falta de seguridad en la empresa, que ya fue asaltada el año pasado, en su antiguo local de Junín casi San Juan. En esa oportunidad, el botín de los delincuentes fue casi diez veces superior al que se robaron en esta oportunidad.
"Está claro que, al igual que en el robo anterior, el asaltante fue una persona con pleno conocimiento de todo el movimiento de la empresa. Incluso, el delincuente sabía que el guardia privado de la firma llegaba a las 18", dijeron los policías. Anoche buscaban elementos para identificar a los delincuentes.
A las 17, un hombre ingresó en la nueva sede de la firma, ubicada en Córdoba al 700. Simulando ser un cliente, ingresó directamente en la oficina del asistente del tesorero, Gabriel Gustavo Delgado, lo encañonó y lo llevó hacia el fondo del local, donde se encuentra la Tesorería. Según los testigos, en esa oficina estaban haciendo un arqueo de caja, con la puerta abierta y a la vista de todo el mundo. El delincuente redujo a varias personas que estaban en la habitación -incluido el tesorero, Reynaldo Mario Santillán. Las amordazó y las inmovilizó con cinta. Luego, el asaltante sencillamente tomó el dinero y se retiró por donde había ingresado. Minutos después el lugar estaba repleto de policías -a esa hora el centro estaba atestado de efectivos-.
No es la primera vez
Los investigadores se mostraron sorprendidos por la total falta de seguridad en la empresa, que ya fue asaltada el año pasado, en su antiguo local de Junín casi San Juan. En esa oportunidad, el botín de los delincuentes fue casi diez veces superior al que se robaron en esta oportunidad.
"Está claro que, al igual que en el robo anterior, el asaltante fue una persona con pleno conocimiento de todo el movimiento de la empresa. Incluso, el delincuente sabía que el guardia privado de la firma llegaba a las 18", dijeron los policías. Anoche buscaban elementos para identificar a los delincuentes.
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