17 Junio 2011 Seguir en 
Luis Juárez, que estaba imputado por el crimen de su hija, Rita Juárez, fue absuelto este mediodía por los vocales de la Sala III de la Cámara Penal. En tanto que, Miguel Rubén Cata, el otro acusado, fue condenado a 20 años de prisión. Las pericias demostraron que la niña, de siete años, fue violada en reiteradas ocasiones y golpeada antes de ser asesinada.
Durante la mañana, los dos imputados por el crimen de Rita insistieron en que eran inocentes en su última oportunidad para hablar antes de escuchar la sentencia. "Me arruinaron la vida a mí y a mis hijos. Ellos ya no pueden ir a la escuela porque les gritan cosas", había expresado, entre lágrimas, el padre de la víctima.
Por su parte, Cata, el otro acusado, había señalado: "por todo esto, no puedo conseguir trabajo. Que se haga justicia, pero a quienes cometieron la violación". El fiscal de Cámara Manuel López Rougés había solicitado para Juárez la reclusión perpetua por los delitos de homcidio y violación, ambos agravados por el vínculo. También había considerado que Cata debía ser sentenciado a 25 años de prisión por su participación criminal en el hecho.
Pasaron 14 años desde aquel 29 de marzo de 1997 cuando, en Villa Mariano Moreno, Rita se apartó de su mamá para comprar un yogur a su hermanito, que no paraba de llorar, según relató su madre, Nilda Selva Orellana. Pero la niña nunca volvió. Al día siguiente, encontraron su cuerpo en un descampado. En su alegato final, López Rougés dijo que Juárez tomó la carretilla de Cata, y llevó el cuerpo de Rita hasta el baldío. Antes, los dos abusaron de ella.
En su acusación, el representante del Ministerio Público se basó en la declaración de una vecina que falleció a los pocos meses del crimen. La mujer había declarado al entonces fiscal de Instrucción Pedro Gallo, que a las 4.30 del 30 de marzo de 1997 vio a Juárez caminar con una carretilla por el baldío. Ella vivía al lado. LA GACETA ©
Durante la mañana, los dos imputados por el crimen de Rita insistieron en que eran inocentes en su última oportunidad para hablar antes de escuchar la sentencia. "Me arruinaron la vida a mí y a mis hijos. Ellos ya no pueden ir a la escuela porque les gritan cosas", había expresado, entre lágrimas, el padre de la víctima.
Por su parte, Cata, el otro acusado, había señalado: "por todo esto, no puedo conseguir trabajo. Que se haga justicia, pero a quienes cometieron la violación". El fiscal de Cámara Manuel López Rougés había solicitado para Juárez la reclusión perpetua por los delitos de homcidio y violación, ambos agravados por el vínculo. También había considerado que Cata debía ser sentenciado a 25 años de prisión por su participación criminal en el hecho.
Pasaron 14 años desde aquel 29 de marzo de 1997 cuando, en Villa Mariano Moreno, Rita se apartó de su mamá para comprar un yogur a su hermanito, que no paraba de llorar, según relató su madre, Nilda Selva Orellana. Pero la niña nunca volvió. Al día siguiente, encontraron su cuerpo en un descampado. En su alegato final, López Rougés dijo que Juárez tomó la carretilla de Cata, y llevó el cuerpo de Rita hasta el baldío. Antes, los dos abusaron de ella.
En su acusación, el representante del Ministerio Público se basó en la declaración de una vecina que falleció a los pocos meses del crimen. La mujer había declarado al entonces fiscal de Instrucción Pedro Gallo, que a las 4.30 del 30 de marzo de 1997 vio a Juárez caminar con una carretilla por el baldío. Ella vivía al lado. LA GACETA ©
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