Los sistemas de promoción de las campañas electorales son copias de copias, carecen de imaginación y de sentido alguno. Hoy ni el más ingenuo define su voto de tantas fotos, afiches y panfletos; a otros les resulta repulsivo. Lo peor es la incalculable suma de dinero tirado y la mugre generada. Yo propondría que las campañas se hagan invirtiendo esa plata en obras públicas, de beneficencias, etcétera, como pavimentar o arreglar calles, arbolar veredas y tantas cosas que hacen falta, y que se pongan en lugares determinados murales con las obras hechas por cada candidato, partido, lema, sublema, etcétera, y que en el mismo lugar puedan leerse las propuestas de cada uno o se las trasmita por cualquier medio. De lo contrario, seguirán siendo las imprentas y otros pocos los únicos beneficiados y no el pueblo, como siempre sucede. Sin embargo, al menos yo obtuve tres beneficios; primero, varios sobres muy lindos que recuperé; segundo, papeles para borrador; y tercero, aprendí un nuevo tipo de cara para las fotos: de persona seria, honesta y comprometida con el pueblo.
Adolfo Ibáñez (h)
Av. Mitre 274
S. M. de Tucumán
SUBLEMAS
Como resultado de las normas electorales absurdas, ley de sublemas de por medio, resultó que muchísimos ciudadanos se consideraron aptos para cargos electivos. Ello es legítimo, pero no basta la voluntad propia, sino que habría que someterse a una selección previa en internas partidarias y para eso están los partidos políticos. Postularse sin ideas o sin planes, o como se llamaba "plataforma política", constituye un atrevimiento frente a la sociedad. No basta con colgarse de la manga del candidato de algún lema, quien, por supuesto, no desdeña ningún apoyo. Veamos ejemplos del absurdo: en la Capital se presentaron 135 sublemas para legisladores (contando 18 más 9 por boleta) lo cual involucra a 3.645 ciudadanos y se anotaron 152 para concejales, lo que comprende a 4.104 personas. Tenemos en total 7.749 candidatos teóricamente. En cuanto al interior, para la elección de concejales existen casi 1.600 sublemas que abarcan casi 4.800 personas. Hay casos emblemáticos como el de Las Talitas, con 137 sublemas, tomando sólo 3 por sublema, abarca 411 personas; o peor, Alderetes con 148 sublemas, 444 ciudadanos. Es un disparate el despiste de los vecinos de tales municipios. En cambio, merece que se destaque el comportamiento vecinal de Burruyacu y de La Cocha, con sólo 13 y 19 sublemas. Cuán notorios contrastes. Me parece a que los electores no nos queda más salida que votar por un equipo constituido por personas de demostrada honorabilidad y capacidad. Sepa cada uno elegir.
Enrique J. Würschmidt
Laprida 765
S. M. de Tucumán
INTENDENTE
Reclamé por carta documento Nº 47272528 8 AR de fecha 25 del mes en curso los tres meses de sueldo (marzo, abril y mayo) que me adeuda la Municipalidad por ser contratado en relación de dependencia en bloque político del Concejo Deliberante. De este salario dependo para subsistir en cuanto a mi alimentación se refiere. Así también indico que debido a este paro en reparticiones públicas (cementerio, catastro, entre otras), no puedo proseguir con trámites particulares que beneficiarían al Tesoro municipal en ingresos de recaudación por tasas a abonarse, por una posesión familiar en el Cementerio del Norte (expte. Nº 81215/77- 81756/00-80509/03). Este se encuentra paralizado en su recorrido correspondiente, pese a contar con la resolución de adjudicación. Tampoco puedo tramitar la aprobación de un plano de mensura de un terreno de mi grupo familiar. Ambos trámites permitirían ingresos al Tesoro municipal. Esta situación resulta perjudicial en lo que a mí y a mi familia nos corresponde. Pienso que en la misma situación se encuentran miles de ciudadanos que, de una u otra manera, quieren aportar al erario y necesitan la normalización en la Municipalidad. Pues esta registra más de 75 días de paros y en un 85% sus reparticiones no atienden al público que quiere abonar las tasas correspondientes. En usted, intendente, se confió para mejorar la situación de la era Topa, pero en la actualidad todo está peor. Si no se halla capacitado para proseguir en este loable cargo, realice un acto heroico y evite una intervención por parte de la Legislatura provincial, por pedido de un proyecto solicitado por un legislador. Renuncie a su cargo.
Humberto C. Spuches
Colombia 547
S. M. de Tucumán
VOCACION DE SERVICIO
Estoy gratamente conmovido por la cantidad de tucumanos con vocación de servicio que han proliferado en los últimos tiempos. Va hacia ellos mi mensaje. Ya que todos los empeños están puestos en conseguir el cargo anhelado, me agradaría saber que el mayor compromiso de servir continuaría inalterable en sus espíritus, aun no figurando en los primeros planos. Propongo entonces que esta enorme mayoría entregue dos horas de su trabajo diario "ad honoren" a instituciones públicas o trabajo comunitario, de manera tal que sigamos creyendo en sus inquietudes hasta las próximas elecciones. A los que logren llegar a ocupar los cargos, por haber sido "honrados por el pueblo" (como a algunos les gusta repetir) que prediquen con el ejemplo: abonando el video cable; cumpliendo a tiempo con sus expensas e impuestos; pagando estacionamiento; no acostando los medidores, recordando sus obligaciones escolares y, sobre todo, aquellos eventuales compromisos que dejaron atrás por sus imágenes de campaña y que vuelvan a su respectiva carga familiar. Por último, yo también les ofrezco parte de mi tiempo para colaborar en el contralor del caos que reina en el área de mi profesión de óptico para mejorar la salud visual y moral de los ciudadanos. Eso sí, tendrán que rever compromisos económicos ya establecidos... La campaña, luego del domingo debe continuar, pero con aportes solidarios.
Ulises Mario Molina
San Juan 477
S. M. de Tucumán
UN DIA FELIZ
Cuando el 4/11/00, LA GACETA informo de varios proyectos a realizarse en Yerba Buena, en la zona de La Olla, pude cuestionar el emprendimiento a través de esta sección. Fue el comienzo de una larga y tortuosa lucha a la que se fue sumando, poco a poco, la mayoría de la comunidad de Yerba Buena, al comprender que no podíamos permitirnos el perder ese predio que es de gran utilidad para la comunidad toda y que amenazaba serlo sólo para unos pocos. El desinteresado apoyo del doctor Clímaco de la Peña fue fundamental. Luego de un tiempo prolongado finalmente otra vez La Gaceta, reflejó el resultado de nuestra lucha, a través la decisión de un interventor que siguió los dictados de la ley. ¡Habíamos recuperado el predio! En nombre de la comunidad de Yerba Buena, agradezco el importante apoyo prestado a nuestra causa por parte del diario. Parafraseando a John Dewey podemos decir: "La política se recupera a sí misma cuando deja de ser un dispositivo para resolver los problemas de los políticos y se convierte en un método, cultivado por los políticos, para resolver los problemas de la comunidad".
Roberto Walter Sehringer
trade@wsehringer.com







