Dejaban porros en un árbol para sus clientes
Dos hermanos, señalados como "transas" en Alderetes, fueron condenados por los vocales del Tribunal Oral Federal. Armando Villagra y Miriam Villagra fueron juzgados el jueves y sentenciados a cuatro años de cárcel. La Digedrop los había detenido el año pasado, tras varios allanamientos.
11 Junio 2011 Seguir en 
Dos hermanos que habían sido detenidos hace casi un año y medio, sindicados como dealers de un barrio de Alderetes, fueron condenados el jueves a cuatro años de prisión por los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal, María Alicia Noli, Carlos Enrique Jiménez y Gabriel Eduardo Casas.
La investigación comenzó el 2 de julio de 2009, cuando una mujer denunció en la sede de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) que Víctor Armando "El Negro" Villagra y su hermana, Miriam del Valle Villagra, vendían marihuana en una casa ubicada frente a una fábrica.
La versión indicaba que los Villagra utilizaban un local de video juegos como "pantalla" para vender porros.
El 6 de febrero de 2010, la Policía concretó una serie de allanamientos. En casa de Miriam Villagra había 29 porros; además, según la causa, ella había arrojado una bolsa con otros 45 cigarrillos de marihuana a la vivienda de un vecino cuando se vio acorralada.
Según la pesquisa, los condenadosutilizaban un particular sistema. En el patio tenían dos árboles de mora. En las ramas de una de esas plantas, afirmaron los investigadores, los Villagra colgaban una bolsa, dentro de la cual estaban los porros. De esta manera, cuando llegaba un "cliente", no tenían que entrar al inmueble para sacar los porros, consta en la causa.
"Nunca tuve contacto con la droga. Ese árbol está a un metro de la vereda y cualquiera que camina por allí puede colocar o sacar una bolsa", dijo en su defensa Armado Villagra.
Su hermana aseguró que ella era adicta a los estupefacientes, pero aclaró que esa droga no le pertenecía.
Los jueces no les creyeron y los condenaron por las pruebas que había en su contra. Los hermanos Villagra llevan detenidos un año en prisión preventiva. María Cuenya, que representó a Miriam Villagra, y Roberto Flores, defensor de Víctor Villagra, habían solicitado la absolución de sus clientes. El fiscal de Cámara, Leopoldo Peralta Palma, había requerido la pena de cuatro años y tres meses de prisión.
La investigación comenzó el 2 de julio de 2009, cuando una mujer denunció en la sede de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) que Víctor Armando "El Negro" Villagra y su hermana, Miriam del Valle Villagra, vendían marihuana en una casa ubicada frente a una fábrica.
La versión indicaba que los Villagra utilizaban un local de video juegos como "pantalla" para vender porros.
El 6 de febrero de 2010, la Policía concretó una serie de allanamientos. En casa de Miriam Villagra había 29 porros; además, según la causa, ella había arrojado una bolsa con otros 45 cigarrillos de marihuana a la vivienda de un vecino cuando se vio acorralada.
Según la pesquisa, los condenadosutilizaban un particular sistema. En el patio tenían dos árboles de mora. En las ramas de una de esas plantas, afirmaron los investigadores, los Villagra colgaban una bolsa, dentro de la cual estaban los porros. De esta manera, cuando llegaba un "cliente", no tenían que entrar al inmueble para sacar los porros, consta en la causa.
"Nunca tuve contacto con la droga. Ese árbol está a un metro de la vereda y cualquiera que camina por allí puede colocar o sacar una bolsa", dijo en su defensa Armado Villagra.
Su hermana aseguró que ella era adicta a los estupefacientes, pero aclaró que esa droga no le pertenecía.
Los jueces no les creyeron y los condenaron por las pruebas que había en su contra. Los hermanos Villagra llevan detenidos un año en prisión preventiva. María Cuenya, que representó a Miriam Villagra, y Roberto Flores, defensor de Víctor Villagra, habían solicitado la absolución de sus clientes. El fiscal de Cámara, Leopoldo Peralta Palma, había requerido la pena de cuatro años y tres meses de prisión.







