10 Junio 2011 Seguir en 
"Mi esposa y mis hijos agradecen que no reaccioné. Ellos estaban armados, y uno no puede hacerse el 'Rambo' en esos momentos", dice Arnaldo Humberto Romano, el hombre a quien dos asaltantes tomaron el miércoles de rehén, para escapar de un asalto en Villa Mariano Moreno.
Más tranquilo, el hombre recibió a LA GACETA en su casa y contó el difícil momento que vivió. "Salgo de pagar unas cuentas y me cruzo de vereda a otro negocio. Cuando salgo, veo unos forcejeos, y pensé que era un problema con el propietario del drugstore. Pero después sale otra persona gritando que era un asalto", comentó Romano. Cuando las piedras y las balas se cruzaban por los aires, los ladrones lo vieron parado a la par de su auto.
"Yo quería subir para irme, y uno de ellos me pega con el arma en la cintura y me mete en el auto. Se sube atrás mío, me abraza y me pone la pistola en la nuca. Cuando quiero darme la vuelta, el otro, que se sentó en el asiento del conductor, me pegó en el ojo", dijo el rehén, aunque no puede precisar si el golpe fue con el puño o con el arma.
Los asaltantes le gritaban indicándole qué calles debía tomar. "Llegamos a la entrada del Soeme, y el que estaba atrás me grita que me detenga. El otro se baja, abre la puerta, me agarra de la ropa y me tiró a la ruta", relató Romano. Luego, un joven que pasaba en una moto lo auxilió.
Pasado el susto, al hombre le interesa recuperar su Renault 19 blanco dominio BTB-418. "Ojalá lo encuentren. Yo soy diabético nervioso, el azúcar se me fue a 350. Ahora estoy más tranquilo. Lo que quiero destacar es que la Policía se comportó muy bien. Sé que están buscando mi auto, y en ese difícil momento supieron contenerme", manifestó Romano.
Más tranquilo, el hombre recibió a LA GACETA en su casa y contó el difícil momento que vivió. "Salgo de pagar unas cuentas y me cruzo de vereda a otro negocio. Cuando salgo, veo unos forcejeos, y pensé que era un problema con el propietario del drugstore. Pero después sale otra persona gritando que era un asalto", comentó Romano. Cuando las piedras y las balas se cruzaban por los aires, los ladrones lo vieron parado a la par de su auto.
"Yo quería subir para irme, y uno de ellos me pega con el arma en la cintura y me mete en el auto. Se sube atrás mío, me abraza y me pone la pistola en la nuca. Cuando quiero darme la vuelta, el otro, que se sentó en el asiento del conductor, me pegó en el ojo", dijo el rehén, aunque no puede precisar si el golpe fue con el puño o con el arma.
Los asaltantes le gritaban indicándole qué calles debía tomar. "Llegamos a la entrada del Soeme, y el que estaba atrás me grita que me detenga. El otro se baja, abre la puerta, me agarra de la ropa y me tiró a la ruta", relató Romano. Luego, un joven que pasaba en una moto lo auxilió.
Pasado el susto, al hombre le interesa recuperar su Renault 19 blanco dominio BTB-418. "Ojalá lo encuentren. Yo soy diabético nervioso, el azúcar se me fue a 350. Ahora estoy más tranquilo. Lo que quiero destacar es que la Policía se comportó muy bien. Sé que están buscando mi auto, y en ese difícil momento supieron contenerme", manifestó Romano.








