Condenan a un joven por matar a su vecino

Sergio Acosta, de 25 años, en la madrugada del 23 de julio de 2000 recibió un balazo en el ojo derecho.

26 Junio 2003
Un ex policía, de 61 años, fue absuelto y su hijo, de 28, condenado a 9 años, en el juicio que se les siguió por el asesinato de un joven vecino, de 25 años, quien recibió un balazo en el ojo derecho en la madrugada del 23 de julio de 2000.
Sergio Acosta tenía 25 años cuando apareció muerto en la vereda de la casa de Eduardo Medrano y de su hijo Juan Medrano, en Luis F. Nougués 1.160. Ellos fueron los que llamaron a la Policía y una ambulancia, y espontáneamente le entregaron a la Policía un revólver que pertenece al ex oficial. También pidieron que se les hiciera el test del guante de parafina.
Pero las contradicciones y los puntos oscuros en sus declaraciones hicieron que los investigadores empezaran a dudar de ellos, y los acusaron cuando el test de guante de parafina dio resultado positivo en ambos casos. Además, las pericias indicaron que el proyectil que mató a la víctima había salido del arma de Medrano. No hubo testigos directos del hecho, y quienes declararon no aportaron detalles sobre lo que sucedió. Hasta el momento los motivos del crimen son un misterio.
En su segunda declaración en la etapa de Instrucción, Juan Medrano confesó haber sido quien disparó (el acusado era el padre), argumentando que creyó que era un intento de asalto. Acosta tenía las manos en los bolsillos y no estaba armado.El juicio estuvo suspendido porque se realizó una nueva pericia al arma secuestrada; según trascendió, dio el mismo resultado de "probabilidad".

Los alegatos
El fiscal Daniel Marranzino pidió que el joven Medrano recibiera 9 años de prisión por considerarlo autor del disparo, mientras que no sostuvo la acusación en contra del padre, por carecer de elementos suficientes sobre su supuesta participación en el hecho y en el posterior encubrimiento. El defensor Roberto Flores avaló el planteo respecto de Medrano padre, y pidió que el hijo fuera absuelto por el beneficio de la duda. Antes de que el secretario José Francisco Luque leyera el veredicto, ambos acusados dijeron ser inocentes.
Los jueces Silvia Castellote, María del Pilar Prieto y César Vera hicieron lugar a lo requerido por el fiscal.

Tamaño texto
Comentarios