25 Junio 2003 Seguir en 
Es conocido que saliendo de nuestra ciudad por avenida Roca, a poco de ingresar a la ruta 38, se halla un complejo semaforizado, que existe precisamente para otorgar seguridad a la intensa circulación que caracteriza a ese punto de la carretera.
El propósito se cumpliría en plenitud si los automovilistas respetaran las indicaciones de tales aparatos. Pero ocurre que ese respeto no está generalizado, ni mucho menos. Así se lo comprueba, no sólo por el trágico accidente registrado allí tiempo atrás (en el cual un ómnibus causó la muerte de una niña), sino por el paso constante de vehículos que ignoran la luz roja, en la actualidad.
Está de más decir que se trata de una infracción gravísima, que pone en serio riesgo a quien la comete y a los demás conductores. Nos parece que es hora de que la Policía haga respetar estrictamente los semáforos del referido lugar, del único modo posible, o sea destacando el personal de control necesario. Acatar las luces del tránsito constituye una exigencia elemental, y en cualquier ciudad civilizada quien no lo entienda así recibe las más severas sanciones. No es posible que entre nosotros no se lo considere de igual manera.
El propósito se cumpliría en plenitud si los automovilistas respetaran las indicaciones de tales aparatos. Pero ocurre que ese respeto no está generalizado, ni mucho menos. Así se lo comprueba, no sólo por el trágico accidente registrado allí tiempo atrás (en el cual un ómnibus causó la muerte de una niña), sino por el paso constante de vehículos que ignoran la luz roja, en la actualidad.
Está de más decir que se trata de una infracción gravísima, que pone en serio riesgo a quien la comete y a los demás conductores. Nos parece que es hora de que la Policía haga respetar estrictamente los semáforos del referido lugar, del único modo posible, o sea destacando el personal de control necesario. Acatar las luces del tránsito constituye una exigencia elemental, y en cualquier ciudad civilizada quien no lo entienda así recibe las más severas sanciones. No es posible que entre nosotros no se lo considere de igual manera.







