Agujas en pajares

No se parece ni a la cancrosis ni a la mancha negra, ni genera rechazos en los grandes mercados compradores de cítricos. Sin embargo, el HLB (Huanglongbing) es una enfermedad que a los citricultores les mete tanto miedo como las más conocidas y temidas. Es que si el cancro o la mancha pueden hacer que un país productor de limones pierda clientes, el HLB directamente elimina la planta, el árbol. Y sin árbol no hay fruta para exportar, simplemente. Por eso, la noticia de que en la capital de Tucumán se descubrió el insecto Diaphorina citri, vector de la bacteria causante de la enfermedad despertó las alarmas entre los referentes de la poderosa citricultura tucumana y de los organismos encargados de evitar que el HLB se instale para hacer daño en la provincia.

¿Cómo se encuentra una aguja en un pajar? Desde tiempos inmemoriales, tal empresa fue sinónimo de dificultad, de desafío, y tal vez de cosa imposible. Sin embargo, la detección de la chicharrita que tiene la capacidad de transportar el HLB, en una planta hospedera en una zona cualquiera de la capital tucumana, fue lograda por un agente capacitado y estimulado especialmente para descubrir este insecto. O sea, un técnico iba caminando tranquilamente cuando descubrió en una vivienda una de las plantas hospederas del insector, la "Murraya paniculata", o Mirto, muy común en Tucumán, y se puso a observarla detenidamente en la búsqueda justamente del vector, y lo descubrió de inmediato. Esto demuestra que a veces la búsqueda de "agujas en pajares" puede no ser tan complicada si lo realiza una persona instruida en lo que busca, y que tiene afán de descubrir algo.

Lo más interesante es que la actitud proactiva del agente que detectó el insecto no quedó como un hecho aislado, sino que motorizó toda una estructura estatal que a menudo no actúa de forma coordinada, y se eliminó cualquier posible riesgo, por ahora. De inmediato, el Ministerio de Desarrollo Productivo, a través de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios y Alimentos, convocó a la Comisión Fitosanitaria Provincial, que aprobó el plan de acción propuesto por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), que consiste en el tratamiento químico en los árboles con presencia del insecto y en la erradicación de las plantas de Mirto. El plan se llevó a cabo con el apoyo de la Dirección de Higiene Urbana de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y la Dirección de Salud Ambiental del Siprosa, con la colaboración del Senasa y de la Eeaoc. A partir de este trabajo conjunto, se llevó a cabo un monitoreo de más de 150 manzanas alrededor del punto de detección del Diaphorina citri (la zona sudoeste de la Capital). Luego se inició un programa de erradicación de las plantas Mirto pertenecientes al arbolado urbano, aunque los análisis realizados en los laboratorios de la Eeaoc demostraron la ausencia de la bacteria causante de la enfermedad. Este grupo de trabajo continuará desarrollando en forma ininterrumpida las acciones de monitoreo y control, se anticipó.

Lo cierto es que el HLB no llegó a Tucumán, sino que apareció por primera vez el insecto que podría esparcir la enfermedad y dar una estocada a la citricultura. También es cierto que es imposible frenar el avance de una simple chicharrita, que podría estar rondando las quintas con limoneros, o en los Mirto, que hay por todos lados. Pero sin dudas las chances de que el mal se instale en la provincia se reducen bastante con trabajo duro y coordinado, con capacitación, y con voluntad política. Un claro ejemplo de lo que se puede lograr cuando hay una buena articulación entre los sectores público y privado.

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