LA GACETA / MIGUEL VELARDEZ
22 Mayo 2011 Seguir en 
Una escena curiosa tiene lugar a la siesta, casi a diario, en algunas galerías céntricas que disponen de "wi-fi", es decir comunicación inalámbrica con internet. Un grupo de alumnas, cuyo número varía según el día, se sienta en el piso y se conecta a la red de redes con sus "netbooks". La concentración es tal que no vuela ni un monosílabo.







