24 Junio 2003 Seguir en 
Somos alumnas del 10º curso del bachillerato Humanista de la Escuela Sarmiento. Hoy comentábamos que a pesar de no gozar aún del derecho de elegir a nuestros gobernantes, nos vemos afectadas por estas campañas que ensucian paredes, faroles, fuentes, lugares públicos, con total impunidad. No pudimos entender cómo estos personajes que nos gobernaron, gobiernan y/o pretenden hacerlo, podrán cumplir con lo prometido, si no respetan mínimamente nuestro derecho a una ciudad limpia y ordenada. Esperamos que los candidatos recapaciten sobre la incultura cívica que ponen de manifiesto ya durante sus campañas.
Daniela Graci
y otras firmas
Pje. Houssay 4.019
S. M. de Tucumán
¿Qué nos pasa a los tucumanos, que estamos tan permisivos, doblegados por la inercia, asistiendo sin inmutarnos al triste espectáculo de una ciudad donde la basura ha impuesto su reinado? ¿Donde un mercado persa bloquea nuestro paso por el radio céntrico; donde los carteles colgados y afiches pegados en paredes de miles de personas postulándose para cargos políticos brindan la impresión de un espectáculo circense? La mendicidad es otro de nuestros distintivos: una niñez deambulando por las calles en busca de alimentos y una juventud que roba casas, mata personas, asalta negocios. ¿Dónde están los derechos humanos? Exigimos gobernantes intachables y con capacidad, que juren por Dios, los Santos Evangelios y por la patria, y que podamos someterlos a juicio si así no lo hicieren, sin jueces que los protejan. ¡Basta de los mismos de siempre! Queremos representantes que no dobleguen la dignidad del pobre con magros bolsones, con promesas incumplidas; y que el amor al prójimo supere las apetencias personales.
María Lilia M.C. De Terán
Las Heras 289
S. M. de Tucumán
El jueves pasado, cerca de las 9, en la esquina de Santiago del Estero y Maipú, un colectivo urbano que estaba detenido esperando la luz verde del semáforo fue chocado de atrás por un colectivo de dos pisos. El impacto lo hizo avanzar y que arrollara a tres personas: a una señora le provocó fracturas. Pero lo más grave es que la ambulancia tardó más de 20 minutos en llegar, desde el Centro de Salud, que queda a siete cuadras. Venía solamente un chofer; ni un médico ni un enfermero. Por lo tanto, el chofer, ayudado por circunstanciales peatones, cargaron a la mujer sobre una tabla, luego en una camilla, y finalmente la subieron a la ambulancia y quedó sola, mientras el chofer se fue manejando. ¡Qué barbaridad! ¡Cómo ante un accidente de estas características y habiendo informado el estado del herido van a mandar a un chofer solo! Si al mover al accidentado hubiese pasado algo malo, ¿quién iba a ser el responsable? El chofer hizo demasiado estando solo. Al preguntarle por qué lo enviaron sin médico ni enfermero, contestó: "Pregúntele a Miranda". Tiene razón, sepamos a quién votar.
Carlos Reneses
Reneses@aol.com
Finalmente empezó a funcionar la Corte Penal Internacional (CPI) y como uno de los primeros fiscales juró el abogado argentino Luis Moreno Ocampo. Esto significa que cada vez hay menos margen de impunidad para varios tiranos y déspotas locales, que no habrá más "paraísos seguros" para toda clase de barbaries cometidas por ellos. Espero que este tribunal investigue pronto los crímenes por genocidio y contra la humanidad. Entre las 300 solicitudes presentadas por numerosas organizaciones de distintos países al tribunal, se encuentra también una relacionada con la desnutrición de los niños tucumanos. Fue hecha en diciembre del año pasado por una ONG tucumana ante el Tribunal Internacional de la Justicia en La Haya (se recibió un sello por la mesa de entrada) contra el Gobierno de Julio Miranda. Ojalá que esta vez la Justicia llegue más temprano de lo esperado.
Ireneusz Zygmunt
cyberpolaco@hotmail.com
Una vez más estamos asistiendo a un cambio de gobierno con políticos que, a pesar de llevar muchos años en la función pública, llegan sin un plan definido de gobierno. Todos sabemos que el problema a solucionar con absoluta prioridad en el país es la desocupación. Hasta el momento no hemos sentido una palabra de cómo encarar alguna solución. La única forma de disminuir la desocupación, que responda a principios de economía, es creando fuentes de trabajo productivos. Para crear fuentes de trabajo debe haber inversiones. No podemos pensar en que sea el Gobierno, sacándole el dinero a la sociedad civil, quien haga las inversiones, ya que ese dinero debe ser sólo para administrar la cosa pública. Entonces,el único sector que puede hacer inversiones es el sector capitalista privado. La primera condición que exige el sector privado para hacer inversiones es conocer las reglas de juego respecto de cómo se va a desempeñar la inversión. Propongo que el Estado marque en forma absolutamente fehaciente que la carga impositiva no sea mayor a un porcentaje fijo del PBI, no pudiendo en ningún caso recibir créditos para cubrir sus necesidades. Que la cotización de la moneda e intereses financieros se van a mover libremente, sin injerencia del Gobierno. Que los aranceles de importación y de exportación se fijen por un largo período (Chile no los ha modificado en más de 15 años). Tal vez con este mínimo de medidas las inversiones se animen a volver.
Carlos F. Espejo
Salta 307 (5º "C")
S. M. de Tucumán
Comparto la carta "Fuente en la vereda" del 18/6, de la lectora Ana Pietrobomi. A esta sumaría mi indignación, ya que cada vez que un contribuyente aporta activamente a nuestro municipio o vecindario, es criticado, y tal vez castigado. Bien podríamos recordar al perro del hortelano, que no come, ni deja comer; el municipio ni hace, ni deja hacer. Por qué mejor se ocupa de los espacios en la vía pública, por ejemplo calle Buenos Aires al 900 (entre otros). Nuestra mayor preocupación son las constantes quemas de cubiertas de los empleados municipales, que dejan a la miseria veredas, locales y edificios, además del daño a los pulmones. Los funcionarios no hacen nada contra esto, pero sí se ensañan con una fuente en la vereda, sin exponer los motivos de su oposición. A mi parecer, esta no estorba la visibilidad vehicular, ni al peatón.
Rodolfo D. Rosales
Lavalle 482 (3º "C")
S. M. de Tucumán







