EL BAILE SIGUE CÓMO Y DÓNDE SEA. El boliche cerró y los jóvenes improvisaron su propia pista de baile en plena calle, en San Martín al 2.300. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
15 Mayo 2011 Seguir en 

La noche queda incompleta. Y se llena de disconformidad y de trampas. Pasaron cinco años de la ley que le puso tope a la movida nocturna. Sin embargo, la mayoría de los jóvenes no acostumbra irse a dormir a las 4. Cuando la música se apaga en los boliches, la fiesta sigue en un after, en cualquier calle o vereda.
Los jóvenes se quejan porque dicen que después de las 4 hay poco transporte y se sienten inseguros. Las autoridades incrementaron los controles contra las fiestas clandestinas, pero estas empezaron a mudarse a barrios peligrosos.
Los jóvenes se quejan porque dicen que después de las 4 hay poco transporte y se sienten inseguros. Las autoridades incrementaron los controles contra las fiestas clandestinas, pero estas empezaron a mudarse a barrios peligrosos.
Lo más popular







